La base trabajadora del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) participa este miércoles en la votación para aprobar o rechazar el contrato colectivo de trabajo, en un proceso marcado por el desacuerdo con el incremento salarial propuesto, y manifiesto a través de marchas y otras acciones de protesta.
La propuesta contempla un aumento global del 6.8 por ciento, distribuido en un 2.9 por ciento directo al salario base y un 3.9 por ciento en prestaciones. La jornada comenzó a las 8:00 de la mañana y está prevista para concluir a las 9:00 de la noche.
Los trabajadores inconformes señalaron que el resultado podría abrir la posibilidad de revisar las condiciones económicas si la propuesta no obtiene el respaldo de la mayoría; sin embargo, cualquier renegociación dependerá del procedimiento laboral y de las decisiones que adopten las partes involucradas.

Cuestionan sedes de votación en la región
Uno de los principales señalamientos, de esta jornada, se relaciona con la ubicación de las sedes habilitadas para emitir el voto. De acuerdo con sus testimonios, en procesos anteriores cada unidad médica disponía de un espacio para que el personal participara, mientras que en esta ocasión se establecieron puntos específicos para concentrar la votación. Los inconformes indicaron que algunas de estas sedes se encuentran alejadas de los centros de trabajo, lo que obliga a parte del personal a trasladarse a otros municipios para participar en la consulta.
Como ejemplo, mencionaron a trabajadores del Seguro Social de San Pedro y Francisco I. Madero, quienes tuvieron que desplazarse hasta Matamoros para emitir su voto. Esta situación generó cuestionamientos sobre la accesibilidad del proceso, debido a las distancias que deben recorrer los empleados para participar en la decisión sobre el contrato colectivo.
Ante este escenario, integrantes de la base trabajadora se organizaron para mantenerse atentos al desarrollo de la jornada. Entre sus principales preocupaciones están la transparencia de las votaciones, las condiciones en las que se recibe el sufragio y el respeto al resultado final. Los trabajadores buscan que la consulta refleje la decisión del personal y que todos los participantes tengan condiciones adecuadas para ejercer su derecho al voto.
¿Qué ocurre si los trabajadores rechazan el contrato colectivo?
La votación se desarrolla en el marco de las disposiciones laborales que establecen la participación directa de los trabajadores en la aprobación y legitimación de los contratos colectivos. A partir de la reforma laboral de 2019, estos procesos deben garantizar el voto personal, libre, directo y secreto, conforme a las reglas aplicables.
Los empleados explicaron que, anteriormente, las modificaciones a las condiciones contractuales se presentaban durante los congresos sindicales y después se informaba de ellas a los agremiados. Con el procedimiento de legitimación, la base trabajadora debe expresar directamente su respaldo o rechazo al contenido del contrato colectivo mediante una votación.
La votación se desarrolla en el contexto de las movilizaciones nacionales encabezadas por trabajadores y trabajadoras del IMSS, quienes han expresado su rechazo al incremento del 2.9 por ciento directo al salario base y exigen un aumento del 10 por ciento.
Entre sus principales demandas también se encuentran el abasto suficiente de materiales, insumos y medicamentos, así como la contratación de más personal para cubrir las necesidades de las unidades médicas.
Además, solicitan una reforma al sistema de pensiones que elimine el esquema de las administradoras de fondos para el retiro (Afores) y permita regresar al régimen anterior. Finalmente, exigen la destitución de Rafael Olivos, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social, al considerar que no representa ni defiende los intereses de la base trabajadora.
De acuerdo con lo expresado por los trabajadores, un eventual rechazo podría plantear la posibilidad de renegociar las condiciones salariales. No obstante, esta posibilidad no implica que el aumento se modifique automáticamente, ya que será necesario conocer las consecuencias previstas en el procedimiento correspondiente y las determinaciones de las partes involucradas.
Mientras concluye la jornada, los trabajadores mantienen la atención en el desarrollo de las votaciones y en la difusión de los resultados. También esperan que se garantice la transparencia del proceso y que la decisión de la base trabajadora sea respetada, tanto en lo relacionado con el salario como en las demás condiciones establecidas en el contrato colectivo.