La migración no ha logrado ser frenada en el Segundo Piso de la Cuarta Transformación
Las caravanas migrantes continúan atravesando la frontera sur en la búsqueda del sueño americano.
Mientras los grupos de migrantes cruzan la zona costera de Chiapas, la presidenta Claudia Sheinbaum, insiste en que hay soberanía en el país, cuando es clara la presión de los Estados Unidos de volver a México una barrera de contención del flujo migratorio.

La Cuarta Transformación ha sido rebasada
"Y a defender, así como el petróleo es nuestro, así como los recursos naturales son de la nación, vamos a seguir gobernando con el pueblo y para el pueblo", señaló la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
El crecimiento de la migración ha rebasado la capacidad institucional del Estado para administrar estaciones migratorias, garantizar los derechos humanos y mantener el control de sus fronteras. Por el contrario, activistas defensores de derechos humanos, aseguran que las estaciones migratorias se han vuelto centros de tortura.
"Los últimos dos movimientos que el oficialismo considera como caravanas, la de un grupo de haitianos bastante numerosos, que salieron de Tapachula, hubo detenciones, la queja que interpusimos ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos para que vieran los casos, fueron detenidos y fueron torturados", detalló Luis García Villagrán, del Centro de Dignificación Humana AC.

Cruz Roja ha atendido a migrantes en la franja fronteriza
Organismos internacionales como la Cruz Roja, son los que atienden a las personas en su trayecto por Chiapas con ayuda humanitaria y atención médica.
"En la zona de la Costa todavía hay personas que se siguen atendiendo, algunas caravanas migrantes, se les da la atención de curación a sus heridas, en algunas delegaciones, cuando hay casos de la atención de migrantes", Alejandro Suárez Zenteno, coordinador estatal de Socorros de la Cruz Roja en Chiapas.
Autoridades reconocen que hay un impacto de la migración en el país, en cuanto a la presión sobre servicios públicos, seguridad, salud, atención humanitaria y especialmente el empleo, difícilmente logran colocarse y trabajan en la informalidad.
La capacidad de las estaciones migratorias es rebasada por la población que se aloja. En Chiapas, los flujos migratorios están dominados principalmente por personas originarias de Guatemala, Honduras, Venezuela, Haití, Cuba y Ecuador.
"No nos dan trabajo y los trabajos que hay los pagan pero súper bajito, cuando nos agarraron, fatal", afirma Emily, migrante venezolana.
"Nos vamos en combi y nos jode la migra, nos vamos a pie y ya sabemos qué pasa, si me permiten quedarme aquí en México, me quedo en CDMX sacando papeles", dijo Rubén Palencia, migrante colombiano.
Lo que ocurre al interior de las estaciones migratorias son documentadas por defensores de derechos humanos que constantemente presentan quejas ante la CNDH, al grado que ellos mismos sufren persecución política, por cuestionar en dónde están los recursos que no se ve que se apliquen en la atención de la población en tránsito.