Más de 100 kilómetros a pie por Galicia, seis etapas y una semana de capacitación sirvieron como experiencia para una delegación de Querétaro que busca convertir el Camino Iniciático de Santiago en la Sierra Gorda en un producto turístico con mayor organización, servicios y vinculación con las comunidades.
Personal de la Secretaría de Turismo del Estado (SECTUR) y seis guías de turistas de la región participaron en una experiencia vivencial por el llamado Camino Francés, uno de los principales itinerarios hacia Santiago de Compostela. El objetivo fue conocer directamente cómo se gestiona una ruta que combina turismo, cultura, patrimonio, seguridad y participación de las comunidades.
María José Torres Cervantes, directora de Planeación y Desarrollo Turístico de la SECTUR, explicó que la delegación no acudió únicamente como visitante, sino que conoció el camino desde diferentes perspectivas: como peregrinos, guías, gestores y responsables del desarrollo de un producto turístico.

Durante la estancia se realizaron capacitaciones y reuniones con autoridades de Galicia, operadores turísticos, organizaciones, guías especializados y responsables de servicios para los peregrinos.
Entre los temas abordados estuvieron la gestión de la ruta, seguridad, atención al visitante, operación turística y coordinación entre autoridades y prestadores de servicios. También se visitaron albergues públicos administrados por la Xunta de Galicia y se conoció el funcionamiento de la Oficina del Peregrino.
La agenda incluyó encuentros con representantes de la Xunta de Galicia, la Agencia de Turismo de Galicia, servicios de emergencias y la Orden del Camino de Santiago, con quienes se intercambiaron experiencias sobre los mecanismos que permiten mantener operativa y segura una ruta de largo recorrido.
La experiencia busca trasladar estos aprendizajes a Querétaro, especialmente a la Sierra Gorda, donde se desarrolla el Camino Iniciático de Santiago. La intención es fortalecer la coordinación con comunidades, municipios, guías y prestadores de servicios para generar una experiencia turística estructurada y con beneficios para la economía local.

El recorrido concluyó en la Catedral de Santiago de Compostela, después de pasar por Sarria, Portomarín, Palas de Rei, Melide, Arzúa y O Pedrouzo.
Para Querétaro, el reto ahora será adaptar las buenas prácticas de Galicia a las condiciones, patrimonio y comunidades de la Sierra Gorda, sin perder la identidad propia de la región.