Vecinos y protectores de animales de la colonia Shanká en Tuxtla Gutiérrez, denunciaron una nueva ola de presuntos envenenamientos de perros y gatos en la zona durante las últimas dos semanas, luego de que localizaran muertos a cinco gatos y un perro al que los habitantes conocían como "Bronco".
Elizabeth Valencia, integrante de un grupo de vecinos que desde hace años brinda apoyo a animales en situación de calle, relató que el caso más reciente ocurrió con Bronco, un perro que era alimentado y cuidado por habitantes de la colonia.

Envenenamiento
Explicó que el animal se encontraba recostado cuando, de acuerdo con las cámaras de vigilancia de la zona, se levantó y comenzó a convulsionar en la vía pública, los vecinos intentaron auxiliarlo con carbón activado, pero el perro murió poco después.
Valencia señaló que el hecho generó indignación entre los habitantes, debido a que Bronco era conocido en la zona y había recibido atención veterinaria anteriormente.
"Es una vida, son seres sintientes, así ya está tipificado. Para nosotros, como protectores de animalitos, esto es muy desgastante emocionalmente", expresó.
Antecedentes
La activista recordó que hace aproximadamente tres años se registró un episodio similar, en el que, según los vecinos, fueron envenenados más de 70 perros y gatos. En aquella ocasión, dijo, diariamente encontraban entre dos y tres animales muertos y nunca se logró identificar al responsable y desde esa fecha ya suman más de 85 animales envenenados en la colonia.

Ante los nuevos casos, vecinos que cuentan con cámaras de videovigilancia ofrecieron proporcionar las grabaciones para tratar de establecer quién pudo haber colocado la sustancia que habría provocado la muerte de los animales.
Precisó que existen personas señaladas por vecinos como posibles responsables, pero aclaró que hasta el momento no cuentan con pruebas suficientes para atribuirles los hechos, por lo que serán las autoridades las encargadas de investigar y determinar responsabilidades.