La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) impuso una clausura parcial temporal a instalaciones de Petroquímica Mexicana de Vinilo (PMV) Minera luego de identificar un pozo de exploración de salmuera de la empresa como el punto de origen de un derrame de diésel que alcanzó el arroyo Chacalapa en Jáltipan.
El incidente también afecta a pescadores de la región. Integrantes de la cooperativa Puente Rancho Viejo reportaron que la contaminación se extiende aproximadamente ocho kilómetros y señalaron que tuvieron que suspender sus actividades. Cerca de 40 trabajadores dependen directamente de la pesca para sostener a sus familias.
Lluvias dispersaron el combustible
De acuerdo con la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) y la Profepa, el derrame fue reportado el 13 de octubre en las inmediaciones de la empresa sobre el camino Jáltipan-Potrerillo.
Durante una inspección realizada el 15 de octubre, las autoridades identificaron que el diésel provenía de un pozo utilizado para la exploración de salmuera. Las lluvias favorecieron su dispersión hacia cuerpos de agua cercanos.
El recorrido descrito por las autoridades comprende aproximadamente 350 metros hasta un cuerpo de agua intermitente y otros 2.5 kilómetros hasta el arroyo Chacalapa. Esta distancia difiere de los ocho kilómetros de contaminación reportados por los pescadores.

Ordenan reparar el pozo y evaluar daños
Como resultado de la inspección la Profepa ordenó el taponamiento y la reparación inmediata del pozo, además de la elaboración de un programa de remediación ambiental que deberá evaluar la dependencia.
Para contener el hidrocarburo autoridades federales y estatales instalaron barreras y cordones oleofílicos. También se realizan trabajos para recuperar el diésel derramado.
Las autoridades informaron que el escurrimiento fue contenido. Sin embargo, todavía será necesario determinar la magnitud de los daños ambientales y conocer los resultados de las evaluaciones del agua.
Recomiendan evitar el consumo de especies del arroyo
Este viernes, el procurador estatal de Medio Ambiente Ángel Carrizales acudió a la zona con personal de la Jurisdicción Sanitaria XI, la Secretaría de Marina, Protección Civil, Petróleos Mexicanos y autoridades municipales para supervisar las condiciones del afluente y evaluar posibles afectaciones.
Ante el riesgo de contaminación, las autoridades recomendaron evitar la captura y el consumo de especies provenientes del arroyo hasta nuevo aviso.
Durante la verificación también se descartaron derrames en instalaciones de Petróleos Mexicanos ubicadas en la zona.

La ASEA explicó que el incidente no correspondía a una actividad del sector de hidrocarburos bajo su competencia, mientras que la Profepa aplicó las medidas administrativas correspondientes.
Las autoridades continuarán con las verificaciones para determinar las responsabilidades que correspondan y supervisar el cumplimiento de las medidas correctivas.