Cultura pirata en México


Sin dar cifras, la marca de productos Adidas aseguró que durante el pasado mundial de futbol, la playera de la selección mexicana fue la más vendida, pero la venta de imitaciones en las calles fue mucho mayor.


¿Por qué? Porque la piratería colocó más playeras en las calles a un costo cinco veces menor que la mercancía oficial?


Es una realidad en México.


La mitad de los libros que se venden; siete de cada 10 programas informáticos, lo mismo en lo referente a ropa, calzado y accesorios.


La piratería está en todas partes.


Incluye medicamentos, dispositivos electrónicos y sus accesorios, además de las descargas de música, películas y plataformas que difunden señales de televisión de manera gratuita en Internet.


Y son mercados que están a la vista de cualquiera, como advierte Octavio de la Torre, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servitur).


"Hay 19 espacios en específico que son identificados por las propias autoridades que hoy en día son los mercados más notorios físicos donde hay el mayor volumen de este tipo de productos, tanto de piratería como de contrabando".


Al respecto, Miguel Ángel Margain, abogado especialista y ex titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), reconoce que "la piratería está accesible, accesible al público; el mexicano desde tiempos prehispánicos, y luego con España y luego con la influencia francesa, es mucho de comprar en la calle, entonces el mercado de la piratería física te lo abarata".


L


La Concanaco-Servitur estima que el costo de la piratería y el comercio informal asciende a 60 mil millones de pesos al año, lo que genera enormes pérdidas a la economía formal, afecta la generación de empleo y fomenta mercados ilícitos y corrupción de autoridades aduanales, fiscales y de vigilancia en lo que se comercializa en las calles de las ciudades.


En su informe anual "Revisión de mercados notorios de falsificación y piratería 2025", la Oficina de Representación Comercial del Gobierno de Estados Unidos identificó a nivel global 37 mercados en línea y 32 físicos donde se comercializa piratería? tres de éstos mercados físicos están en México: El Santuario y el Mercado San Juan de Dios, en Guadalajara, Jalisco, y Tepito, en Ciudad de México.



Sin embargo, a nivel local, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) identifica 19 grandes mercados físicos, a la vista de cualquiera, donde se comercia con productos notoriamente falsificados y pirata.


La pregunta es: ¿Cómo enfrentarlos?


"Pero cuando tú ves que son diferentes espacios con el mismo producto, con el mismo precio y que se encuentran dentro de una misma circunscripción, ya no estás hablando de una familia que está utilizando un producto para subsistir, Estás hablando de una red que distribuye sus productos en diferentes espacios que son permitidos en la vía pública, pero que es el mismo producto que se encuentra en distintas circunscripciones de del propio territorio", dice Octavio de la Torre, presidente de la Concanaco-Servitur.


"No tenemos la capacidad. Tenemos una legislación sumamente avanzada, pero no tenemos la capacidad. En el IMPI, ¿qué te gusta, 100 inspectores, 120 inspectores para todo un país de casi dos millones de kilómetros cuadrados", agrega Margain.




En febrero de 2026, el IMPI presentó el "Estudio sobre mercados notorios de piratería en México: Identificación e impacto en las entidades federativas", en el que identifica esos espacios públicos, abiertos, visibles y accesibles, incluso para la autoridad, donde cualquier puede comprar cualquier artículo falsificado, pirata o de contrabando.


Las propias autoridades reconocen que en todo el territorio nacional existen en realidad 148 mercados notorios, concentrados especialmente en 61 municipios y alcaldías, con espacios donde hay desde 100, hasta mil locales comerciales.


De acuerdo con el propio estudio del IMPI Yucatán reporta el mayor número de mercados notorios (29) de los cuales un gran número son tiendas de productos de origen asiático donde se comercializan productos apócrifos:



El mismo estudio identifica Los nueve de municipios y alcaldías con más mercados notorios de piratería? De nuevo Yucatán está a la cabeza.




Este estudio del IMPI se hizo en coordinación con los gobiernos de los estados y destaca que Sonora y Veracruz, no aportaron ningún dato.


El documento también revela cuáles son los sectores económicos más afectados.



 "Juguetes, el sector de los juguetes, calzado, zapatos, de bebidas también, por supuesto lo que son lociones, perfumes, que así hay un impacto importante", agrega Octavio de la Torre, presidente de la Concanaco-Servitur.


Pero lo relevante es que los productos pirata no son de primera necesidad, como advierte Miguel Ángel Margain, ex titular del IMPI.


"Tú no ves piratería en artículos de primera necesidad, la piratería es un índice de moda, algo que está pirateado, es que está de moda".


Llama la atención que tres de cada cuatro de estos mercados operan de lunes a domingo; es decir, todos los días sólo uno de cada diez opera los fines de semana y uno de cada diez una vez por semana.


Hay incluso mercados de piratería que generan ganancias de hasta medio millón de pesos diarios, que al año se traducirían en 182.5 millones de pesos al año.




Y aunque estos pueden identificarse como los mercados más redituables, en los hechos, todo lo que se vende en el barrio de Tepito de la Ciudad de México, por si sólo, supera con creces a todos estos mercados juntos, sólo que no hay información confirmada al respecto.


"La piratería es un gran negocio, porque es mucha ganancia, no hay capacidad de combatirla, hay voluntad política, pero no hay la capacidad y el riesgo es muy bajo", dice Miguel Ángel Margain.


Esta competencia desleal impacta de manera importante al comercio formal, pero también a quienes adquieren productos pirata y falsificados.


"El impacto está en primer término en el consumidor, que termina adquiriendo un producto que definitivamente no cumple con las normas, e incluso no protege a los creadores de ciertas obras o de ciertos productos. Y el otro impacto es, por supuesto, el económico", destaca la Concanaco.


Las afectaciones económicas son claras en la disminución de ventas del comercio formal local, la pérdida de empleos, los riesgos a la salud por el consumo de productos piratas.


Adicional se encuentra el impacto en materia de seguridad.


Autoridades y sector empresarial identifican diversos delitos relacionados que van desde el robo y riñas que pueden terminar incluso en asesinatos, hasta casos de fraude, corrupción y extorsión


Al respecto, Octavio de la Torre alerta.


"Otro espacio que es el fenómeno de la extorsión y de la delincuencia en donde estos negocios enfrentan situaciones que difícilmente van a poder contratar un una seguridad privada o tener cámaras o tener un botón de pánico".




Cifras oficiales y del sector privado destacan que en 2025, la economía informal generó 25.4 por ciento del Producto Interno Bruto nacional. Esto significa que uno de cada cuatro pesos producidos en el país proviene de actividades no reguladas, donde se esconde la venta de productos pirata.


De acuerdo con el Inegi, a junio de 2026, 55 por ciento de los empleos se encuentran en la informalidad y la mayoría de éstos están en el comercio ambulante o en pequeños negocios que compiten directamente con el comercio formal, a menudo con productos ilegales.


A decir de autoridades y especialistas, la piratería está a la vista de todos y las alternativas están en reducir las cargas regulatorias para que los negocios informales encuentran incentivos en la formalidad y claro, un cambio cultural que convenza a la sociedad que comprar piratería o productos falsificados son parte de una cadena delictiva.


"Y el consumidor muchos veces con la mayor parte de los está consciente que lo que está adquiriendo es pirata, es robado o es contrabando. Entonces, la conciencia no nada más está en el que el gobierno genere condiciones sobre la condición del negocio, sino tener conciencia en el consumidor", sentencia Octavio de la Torre.


"Pero te voy a decir algo, también es una cultura de ilegalidad y guardando las proporciones, es mucho más difícil combatir la piratería que combatir los delitos contra la salud, porque la piratería está socialmente aceptada en este país", remata Miguel Ángel Margain.


Noticias Relacionadas

Más de Meganoticias