CIBERACOSO EN VERACRUZ: A UN AÑO, LA INICIATIVA PARA SANCIONARLO SIGUE PENDIENTE
Las agresiones no siempre ocurren frente a frente. En ocasiones, basta una pantalla, una cuenta en redes sociales o un mensaje para convertirse en víctima de hostigamiento, amenazas, intimidación o humillaciones que pueden repetirse y extenderse sin importar la distancia. El ciberacoso es una forma de violencia que se ejerce mediante herramientas electrónicas y que puede afectar la integridad emocional, la privacidad y la seguridad de quienes lo padecen.
De acuerdo con la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), el ciberacoso es un acto agresivo e intencionado que se lleva a cabo de manera repetida y constante a lo largo del tiempo mediante distintas formas de contacto electrónico. Una problemática que ha adquirido mayor relevancia ante el crecimiento del uso de internet y las redes sociales, particularmente entre niñas, niños, adolescentes y mujeres.
UNA INICIATIVA QUE NO AVANZA EN EL CONGRESO DE VERACRUZ
En Veracruz, la discusión sobre cómo sancionar específicamente esta conducta llegó al Congreso del Estado el 6 de noviembre de 2025. Sin embargo, a un año de su presentación, la iniciativa continúa sin convertirse en una reforma al Código Penal estatal.
Fue la diputada Ingrid Jeny Calderón Domínguez quien propuso adicionar un capítulo denominado Ciberacoso a dicho ordenamiento, con el propósito de definir con mayor precisión las conductas que constituyen este tipo de violencia y establecer sanciones para quienes las cometan.
La propuesta contemplaba penas de uno a tres años de prisión, así como multas de hasta 150 Unidades de Medida y Actualización (UMA), para quienes incurrieran de manera reiterada en actos de hostigamiento, intimidación, amenazas o humillaciones a través de plataformas digitales.
La legisladora argumentó la necesidad de reconocer esta problemática dentro del marco penal, particularmente por las consecuencias que puede tener entre la población más joven, que utiliza internet y las redes sociales como parte de sus actividades cotidianas.
No obstante, la iniciativa fue turnada a la Comisión Permanente de Justicia y Puntos Constitucionales para su análisis y dictamen, sin que hasta ahora se haya concretado su aprobación. Esto significa que la propuesta permanece como un asunto pendiente en el proceso legislativo.
LAS MUJERES, ENTRE LOS SECTORES MÁS EXPUESTOS
Las estadísticas también muestran la dimensión de esta problemática. De acuerdo con el Módulo sobre Ciberacoso del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2025, el porcentaje de mujeres de 12 años y más que utilizaron internet y experimentaron alguna situación de ciberacoso fue de 21.5 por ciento, frente al 19.2 por ciento registrado entre los hombres.
CIBERACOSO POR SEXO EN MÉXICO
Mujeres Hombres
21.5 % 19.2 %
Fuente: Módulo sobre Ciberacoso, INEGI.
La diferencia evidencia una mayor incidencia entre lasmujeres, aunque los datos también confirman que se trata de una problemática que afecta a ambos sexos. Detrás de estos porcentajes existen experiencias que pueden ir desde mensajes ofensivos, insinuaciones y amenazas, hasta la difusión de información personal, suplantación de identidad y distintas formas de intimidación.
Además, el entorno digital representa un desafío particular porque las agresiones pueden reproducirse rápidamente, alcanzar a un número amplio de personas y permanecer disponibles incluso después de que la víctima intenta detenerlas.
LA VIOLENCIA DIGITAL NO ESTÁ COMPLETAMENTE FUERA DE LA LEY
Es importante precisar que la falta de una legislación específica sobre ciberacoso en Veracruz no significa que todas las agresiones cometidas mediante internet estén fuera del alcance de la justicia.
En la entidad existen disposiciones legales para atender distintas manifestaciones de violencia digital, entre ellas las relacionadas con la difusión no consentida de contenido íntimo. Sin embargo, esto no sustituye necesariamente la regulación específica que buscaba establecer la iniciativa presentada ante el Congreso.
Por ello, uno de los pendientes es conocer qué avances ha tenido su análisis legislativo y si existe una ruta para que la propuesta pueda convertirse en una herramienta jurídica que permita identificar, investigar y sancionar estas conductas.
UN PENDIENTE QUE VA MÁS ALLÁ DE LAS REDES SOCIALES
A un año de que el ciberacoso llegó a la tribuna legislativa, el desafío para Veracruz no solamente consiste en determinar el destino de una iniciativa, sino también en fortalecer los mecanismos de prevención, atención y protección para las víctimas.
Porque las agresiones que comienzan detrás de una pantalla pueden trasladarse a la vida cotidiana, afectar la tranquilidad de las personas y convertirse en una amenaza para su seguridad.
Mientras la tecnología avanza y las formas de violencia digital se transforman, la legislación también enfrenta el reto de actualizarse. En Veracruz, la discusión sigue abierta y la iniciativa permanece pendiente: una asignatura legislativa que no debería quedarse únicamente en el discurso.