El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó polémica al pronunciarse sobre la ola de protestas estudiantiles que se extiende por Francia y vincularlas con la inmigración y el islam, pese a que las movilizaciones surgieron por reclamos relacionados con la educación pública.
A través de una publicación en Truth Social, Trump aseguró que las protestas y disturbios registrados en París y otras ciudades francesas son consecuencia de una "migración masiva fuera de control".
El mandatario estadounidense sostuvo además que las movilizaciones no están relacionadas con las condiciones de los centros educativos, sino con lo que calificó como un intento del islam por "apoderarse de lo que una vez fue un gran país".
Sus declaraciones contrastan con las demandas expresadas por los estudiantes, quienes reclaman mejores condiciones en las escuelas, mayor disponibilidad de profesores, reducción de la saturación en las aulas y mejoras en la infraestructura educativa.

Protestas comenzaron por problemas en las escuelas
Las movilizaciones comenzaron el 17 de septiembre en un liceo de las afueras de París y posteriormente se extendieron a distintas regiones de Francia.
Los estudiantes han denunciado problemas como falta de docentes, aulas deterioradas, hacinamiento y condiciones inadecuadas para tomar clases. Para el 3 de octubre, las protestas ya habían alcanzado a más de mil 200 escuelas en todo el país.
A las movilizaciones se han sumado sindicatos, profesores y sectores de la izquierda francesa, en rechazo también a los recortes previstos para el sector público y al presupuesto educativo.
Miles de detenidos y cientos de heridos
Aunque las protestas comenzaron con demandas educativas, algunos enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad han derivado en episodios de violencia, incendios y daños a instalaciones públicas.
Hasta el 5 de octubre, las autoridades contabilizaban más de 5 mil detenciones desde el inicio de la escalada, la mayoría de ellas de menores de edad. Además, se reportaban alrededor de 190 estudiantes heridos y 78 trabajadores de la educación lesionados.
La situación se agravó el lunes, cuando un adolescente de 15 años perdió una mano y parte del antebrazo durante un enfrentamiento con la policía en la ciudad de Lens. Las circunstancias del incidente son investigadas.
Gobierno francés prepara medidas contra el vandalismo
Ante los daños registrados durante las movilizaciones, el gobierno francés aceleró una iniciativa para establecer responsabilidades económicas por los actos vandálicos cometidos por menores.
La propuesta contempla que los jóvenes responsables de causar daños, o sus padres, puedan ser obligados a pagar las reparaciones correspondientes.
Mientras tanto, alrededor de 400 a 500 escuelas permanecían cerradas o parcialmente afectadas previo a la jornada nacional de protestas convocada para este martes.
La protesta se convierte en un nuevo frente político
La crisis educativa ocurre en un momento de fuerte tensión política en Francia y en medio de las discusiones sobre el presupuesto de 2027.
Mientras el gobierno de Emmanuel Macron enfrenta presiones para reducir el déficit, estudiantes, sindicatos y organizaciones civiles cuestionan que los ajustes presupuestarios puedan profundizar los problemas que ya existen en el sistema educativo.
En este escenario, las declaraciones de Trump introducen un nuevo elemento al debate internacional, al interpretar las protestas francesas desde la perspectiva de la inmigración y el islam, mientras que los estudiantes y sindicatos sostienen que el origen de sus movilizaciones está en las condiciones de la educación pública.