Lo que comenzó hace nueve años como una forma de compartir el gusto familiar por la comida, terminó convirtiéndose en un emprendimiento con 23 combinaciones de salsas, algunas tan atrevidas como chocolate con chile morita, fresa-kiwi con habanero, café con chiles secos y guayaba con jamaica y habanero.
Salsas con amor
Mariela González Mondragón cuenta que en su familia la comida siempre ha sido una forma de demostrar cariño, especialmente las salsas de molcajete. Al mudarse a Veracruz descubrió nuevos sabores y, junto con su esposo, comenzó a experimentar con diferentes ingredientes y niveles de picante.
"Nosotros fue por el amor. En mi familia eh si hay un lenguaje del amor es la comida y más en la salsa. O sea, tú puedes llegar a casa de mis abuelos y desayunar y nunca va a faltar la salsa de molcajete", dijo.
Su esposo fue precisamente quien la animó a vender las primeras preparaciones. Lo que parecía un simple experimento comenzó a tener clientes y poco a poco nació "El Secreto está en la Salsa".

Proceso artesanal
Detrás de cada frasco existe un proceso artesanal. Los ingredientes son seleccionados cuidadosamente y los chiles se limpian uno por uno antes de ser preparados. Cada sabor puede tomar entre dos y dos horas y media de elaboración, por lo que producen en lotes pequeños y de acuerdo con la demanda.
Las salsas se envasan en frascos de cristal y al alto vacío, evitando conservadores artificiales. Entre las favoritas están las de mango, piña-coco, semillas, café, choconostle y la pozolera.
"Primero seleccionamos, los ingredientes de la mejor calidad, somos fieles creyentes de que menos es más natural, yo soy diabética, mi hijo sufre de alergias y mi hermana la mayor tiene lupus. Entonces, no somos amigos de los conservadores ni nada que tenga químicos", detalló.
Modos de uso
Pero su uso no se limita a los tacos o botanas: pueden acompañar una tabla de quesos, utilizarse como aderezo o sazonador, e incluso incorporarse a una michelada o agua mineral.

Las salsas de fruta pueden durar hasta seis meses refrigeradas una vez abiertas y hasta dos años sin abrir, mientras que las elaboradas con aceite tienen una mayor conservación gracias al propio aceite.
Aunque no cuentan con un punto de venta fijo en Veracruz, realizan entregas y participan en eventos. Los pedidos pueden hacerse al 229 312 2623, o mediante Facebook, Instagram y TikTok como "El Secreto está en la Salsa".