Tras casi siente años de servicio en el Ayuntamiento de Veracruz, un trabajador fue despedido sin liquidación luego de sufrir un accidente que le impidió reincorporarse laboralmente.
LA HISTORIA DE DON TOÑO
Tener un empleo dentro de la formalidad no siempre significa contar con todas las garantías laborales. Ejemplo de esto es Antonio Gonzalo Ojeda Fabián quien Después de casi siete años de servicio en el ayuntamiento de Veracruz fue despedido sin liquidación alguna.
En mayo de 2026, don Toño, como lo conocían en la Unidad Deportiva Salvador Campa, donde laboraba, sufrió un accidente automovilístico que le provocó una fractura en la mano derecha.


Permaneció hospitalizado hasta el 22 de junio y posteriormente continuó su recuperación con tornillos y fijadores que le impedían reincorporarse a sus actividades.
Durante ese proceso presentó constantes solicitudes de incapacidades médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social para justificar sus ausencias ante el Ayuntamiento. sin embargo en la entrega de la última nota médica todo cambio.
LA MITAD DE TRABAJADORES SIN PRESTACIONES LABORALES
En Veracruz, en la última Encuesta Intercensal del INEGI se reportó que el 50.3 por ciento de la población asalariada no contaba con prestaciones laborales. Es decir, aproximadamente cinco de cada diez personas en empleos considerados formales estaban en esta condición.
Estas cifras no significan que todos los trabajadores carezcan de los mismos derechos ni que todos los empleos formales estén desprotegidos. Sin embargo, evidencian que contar con una fuente de ingresos no garantiza necesariamente acceso a todas las prestaciones.

PIDE LE REGRESEN SU FUENTE DE INGRESO
Hoy, don Toño no pide regresar a su puesto, sino recibir el pago que reclama durante años de trabajo. Casos como este dejan una pregunta sobre la mesa ¿de qué sirve tener un empleo formal si cuando llega el momento de necesitar respaldo, el trabajador siente que se queda solo?