Los resultados de la prueba PISA 2025 volvieron a colocar a la educación en México en el centro de la conversación. La evaluación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) mide las habilidades y conocimientos de estudiantes de 15 años en distintas áreas, entre ellas la lectura.
En comprensión lectora los estudiantes mexicanos obtuvieron 408 puntos, mientras que el promedio de los países de la OCDE fue de 461 puntos. Además, solo la mitad de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel 2 o superior de competencia lectora, considerado el nivel básico de desempeño en esta área.

El reto ya no es solamente leer
El desafío va más allá de leer poco. Comprender un texto implica identificar información, interpretar ideas, establecer relaciones, analizar contenidos y utilizar lo aprendido. Esta dificultad puede convertirse en un obstáculo para el aprendizaje cuando los estudiantes avanzan de nivel educativo sin desarrollar plenamente una habilidad fundamental para adquirir nuevos conocimientos.
Las nuevas formas de leer también están cambiando
En 2025, el INEGI reestructuró el Módulo sobre Lectura (MOLEC) e incorporó las redes sociales entre los contenidos considerados en la medición de los hábitos de lectura. El cambio refleja una realidad en la que los jóvenes consumen información a través de múltiples formatos y plataformas, por lo que el desafío educativo también consiste en desarrollar herramientas para comprender y analizar esos contenidos.

En Veracruz buscan fortalecer lectura y comprensión
En este contexto, desde hace más de 11 años, la iniciativa SILEO ha desarrollado estrategias dirigidas a personas de distintas edades para fortalecer habilidades como la lectura, comprensión y concentración, mediante un sistema integral orientado al análisis, retención y aprovechamiento de la información, fortalecer estas capacidades puede contribuir a que los estudiantes no solo acumulen información, sino que sean capaces de comprenderla y utilizarla.
Comprender para aprender
Los resultados de PISA no representan únicamente una estadística académica. También abren la discusión sobre cómo se está enseñando y qué habilidades necesita un estudiante para desenvolverse en una sociedad donde la información está presente de manera constante. Para lograr una verdadera transformación educativa, no basta con pedirle al alumno que lea más páginas, de manera constante. Para lograr una verdadera transformación educativa, no basta con pedirle al alumno que lea más páginas, es necesario enseñarle a entender, interpretar, comparar, cuestionar y utilizar la información.
Porque el propósito de la lectura no termina al llegar al punto final de una página: ahí comienza el verdadero aprendizaje, no para la escuela, sino para la vida.