Tímida, una tigresa que permaneció durante más de una década bajo resguardo en la Unidad de Manejo Ambiental Citlaltépetl, murió en Orizaba después de presentar diversos problemas de salud asociados con su edad y antecedentes médicos.
El Ayuntamiento de Orizaba confirmó el fallecimiento del ejemplar, que pertenecía a la especie Panthera tigris y que, de acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, tenía entre 20 y 21 años.
La muerte ocurre semanas después del fallecimiento de otro felino en el mismo espacio, situación que nuevamente generó cuestionamientos públicos sobre las condiciones en que se encuentran y reciben atención los animales bajo resguardo.
Tenía antecedentes de epilepsia
De acuerdo con la información oficial, Tímida presentaba antecedentes de episodios de epilepsia y debido a esta condición recibía seguimiento veterinario especializado.
Las autoridades también señalaron que su avanzada edad representaba un factor de riesgo para su estado de salud.
La atención del ejemplar estaba bajo la coordinación de la Unidad de Manejo Ambiental Citlaltépetl y de la Dirección de Medio Ambiente municipal. La autoridad sostiene que durante su permanencia en Orizaba recibió atención y vigilancia veterinaria.
Sin embargo, hasta el momento no se ha establecido públicamente que la epilepsia haya sido la causa directa de su muerte. Para determinarlo sería necesario contar con un diagnóstico veterinario concluyente y, en su caso, con los resultados de una necropsia y estudios complementarios.
Una década bajo resguardo en Orizaba
Tímida llegó a Orizaba en 2015 como parte de un esquema de rescate. Los antecedentes difundidos sobre su traslado señalan que había sido localizada en condiciones de estrés y con antecedentes de manejo inadecuado.
Desde entonces permaneció bajo resguardo en la Reserva Animal del Río de Orizaba, donde formó parte de las especies que podían ser observadas por visitantes.
Su historia estuvo marcada por las condiciones en las que fue rescatada y posteriormente por el seguimiento de su estado de salud durante los años que permaneció en la ciudad.

La muerte vuelve a generar cuestionamientos
El fallecimiento de Tímida ocurrió pocas semanas después de la muerte de otro tigre en las mismas instalaciones.
A estos casos se suma la muerte de una martucha registrada durante este año, por lo que ciudadanos y defensores de los animales han planteado la necesidad de conocer con mayor detalle las condiciones de los ejemplares que permanecen o han permanecido en la reserva.
También han surgido señalamientos sobre la atención de otras especies, entre ellas liebres, tucanes, venados, monos araña, un mapache y avestruces. Algunos cuestionamientos están relacionados con tratamientos veterinarios, lesiones y procedimientos aplicados a determinados ejemplares.
Por ahora, el fallecimiento de Tímida vuelve a colocar a la Unidad de Manejo Ambiental Citlaltépetl bajo la atención pública. El caso permanece a la espera de información médica y documental que permita conocer con precisión qué ocurrió con la tigresa que durante más de una década permaneció bajo resguardo en Orizaba.