Los efectos del frente frío número 2 han complicado las actividades de los palaperos de Villa del Mar, en el puerto de Veracruz, donde el fuerte oleaje ha provocado daños en algunas instalaciones y una disminución en las ventas de los negocios ubicados en esta zona turística.
El empresario restaurantero Víctor Morales Azamar, conocido como "El Buchacas" y exrey del Carnaval de Veracruz, explicó que las afectaciones comenzaron durante el fin de semana, cuando se intensificaron los vientos y la marejada alcanzó el muro del bulevar Manuel Ávila Camacho.
Aunque los daños materiales representan una preocupación para los comerciantes, señaló que la principal afectación ha sido la disminución de los ingresos debido a las dificultades para trabajar con normalidad mientras persisten las condiciones adversas en la costa.
Marejada afecta estructuras de las palapas
Morales Azamar relató que el agua llegó hasta la parte inferior de su establecimiento y provocó un socavamiento debajo de la palapa además de daños en las cercas que delimitan el negocio.
Ante el riesgo de que el oleaje continuara retirando la arena y comprometiera la estructura, tuvo que colocar sacos para contener el avance del agua y reducir las afectaciones.
El comerciante explicó que aunque su palapa no quedó destruida, las condiciones del mar han deteriorado parte de las instalaciones y será necesario realizar reparaciones una vez que el oleaje permita trabajar de manera segura.
De acuerdo con su testimonio, durante el sábado y el domingo la marejada llegó hasta el muro de contención, lo que redujo el espacio de playa disponible frente a algunos establecimientos.
Estas condiciones también han dificultado las labores cotidianas de los trabajadores, quienes dependen de la llegada de visitantes para ofrecer alimentos, bebidas y servicios en la zona costera.

Ventas disminuyen durante el temporal
El impacto económico es otro de los problemas que enfrentan los comerciantes de Villa del Mar. El empresario indicó que en su caso, las ventas pasaron de representar alrededor del 40 por ciento a situarse cerca del 10 por ciento en medio de las afectaciones provocadas por el viento y el oleaje.
La disminución se presenta mientras los negocios deben mantener sus instalaciones en condiciones de funcionamiento y atender los gastos derivados de los daños ocasionados por la marejada.
Aclaró que la situación no es igual para todos los palaperos, ya que algunos establecimientos cuentan con otros accesos o condiciones que les permiten mantener parte de sus actividades.
Esperan recuperarse durante el puente de Día de Muertos
Ante este panorama, los comerciantes esperan que las condiciones meteorológicas mejoren durante los próximos días para recuperar la actividad y recibir a más visitantes durante el puente de Día de Muertos.
Para los palaperos, este periodo representa una oportunidad para mejorar sus ingresos después de las dificultades registradas durante el temporal. Sin embargo, la recuperación dependerá de que las condiciones del mar permitan trabajar con mayor normalidad y de que los visitantes regresen a la zona.
Mientras tanto, los comerciantes deben atender las afectaciones en sus instalaciones y buscar alternativas para proteger sus negocios frente al oleaje.