La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reprobó a 14 de los 18 centros penitenciarios evaluados en Veracruz tras identificar deficiencias en los servicios médicos, insuficiencia de personal de seguridad, sobrepoblación y condiciones inadecuadas de internamiento.
De acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025, el sistema penitenciario de Veracruz obtuvo una calificación general de 5.38 sobre 10, por debajo del nivel aprobatorio.
El informe también documentó presuntas prácticas de extorsión, autogobierno y actividades ilícitas en determinados establecimientos, además de problemas relacionados con la alimentación, infraestructura y atención a grupos en situación de vulnerabilidad.
Detectan sobrepoblación y hacinamiento en cárceles
Uno de los principales problemas identificados por el organismo fue la cantidad de personas privadas de la libertad en relación con la capacidad de los establecimientos.
La evaluación encontró sobrepoblación en 11 centros penitenciarios y hacinamiento en 12, situaciones que pueden afectar las condiciones de estancia y dificultar la prestación de servicios básicos.
Ambas problemáticas fueron detectadas en Amatlán, Chicontepec, Cosamaloapan, Jalacingo, Misantla, Pánuco, Papantla, Poza Rica, Tantoyuca y Pacho Viejo.
En Huayacocotla se identificó sobrepoblación, mientras que San Andrés Tuxtla y el Módulo de Prisión Preventiva presentaron condiciones de hacinamiento.
Además, los 18 establecimientos supervisados registraron deficiencias en los servicios de salud e insuficiencia de personal de seguridad y custodia, incluso aquellos que alcanzaron una calificación aprobatoria.
Documentan autogobierno y extorsiones en Poza Rica
Entre los casos señalados destaca el Centro de Reinserción Social de Poza Rica que obtuvo una calificación de 4.37 puntos.
Durante la supervisión, la CNDH identificó prácticas de autogobierno o cogobierno, lo que significa que algunas personas privadas de la libertad ejercían funciones que corresponden a las autoridades penitenciarias.
También se documentaron cobros por extorsión y sobornos así como actividades ilícitas y deficiencias en alimentación, atención médica, higiene y capacitación del personal.
El diagnóstico señaló problemas para mantener separados a los internos que enfrentan un proceso judicial de aquellos que ya recibieron una sentencia.
Las actividades ilícitas también fueron reportadas en otros establecimientos, entre ellos Amatlán, Cosamaloapan, Tuxpan y Pacho Viejo.
Tuxpan y Chicontepec registran las peores calificaciones
El penal de Tuxpan obtuvo 3.89 puntos, la calificación más baja entre los centros evaluados en Veracruz.
En sus instalaciones se encontraron deficiencias en alimentación, atención médica, higiene y mantenimiento de dormitorios, cocina, comedores y áreas destinadas a servicios de salud.
Asimismo, el organismo identificó insuficiencia de programas para prevenir incidentes violentos y carencias en la atención a grupos en situación de vulnerabilidad.
Por su parte, Chicontepec recibió 4.30 puntos, la segunda calificación más baja de la entidad.
En este establecimiento se detectaron problemas de sobrepoblación, hacinamiento y deficiencias en las condiciones de alimentación, salud e infraestructura.
Otro de los centros señalados fue Pacho Viejo, con una calificación de 5.10 donde se reportaron actividades ilícitas, hacinamiento y falta de actividades educativas y deportivas suficientes para favorecer la reinserción social.

Solo cuatro penales alcanzaron calificación aprobatoria
De los 18 centros penitenciarios supervisados, únicamente cuatro obtuvieron una puntuación igual o superior a seis.
Zongolica encabezó la evaluación estatal con 6.42 puntos, seguido de Tantoyuca, con 6.15; Acayucan, con 6.12, y Jalacingo, con 6.00.
Sin embargo, estos establecimientos también presentaron observaciones relacionadas con la atención médica y la disponibilidad de personal de seguridad.
Ningún penal de Veracruz alcanzó una calificación de ocho o más, considerada dentro del rango más alto del diagnóstico.
Los resultados corresponden a las supervisiones realizadas durante 2025 y dadas a conocer en octubre de 2026, por lo que constituyen un panorama de las condiciones identificadas en los centros penitenciarios de Veracruz durante ese periodo.