Sobrepoblación, deficiencias en servicios médicos, falta de custodios, infraestructura inadecuada y presuntas prácticas de extorsión son las condiciones en las que se encuentran los centros penitenciarios de Veracruz.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) reprobó a 14 de los 18 centros penitenciarios evaluados en la entidad, cuya calificación promedio fue de apenas 5.38 sobre 10.
Parte de la problemática, fue reconocida por la propia gobernadora, Rocío Nahle.

Sobrepoblación y servicios básicos precarios
Se identificó sobrepoblación en 11 centros penitenciarios, condiciones que presionan los servicios básicos y dificultan garantizar una estancia digna.
Las deficiencias no se limitan a los penales con las peores calificaciones. También se encontró carencias en alimentación, infraestructura y atención a grupos en situación de vulnerabilidad, además de insuficiencias en las actividades educativas, deportivas y de capacitación necesarias para facilitar la reinserción social.
Ante este panorama, la gobernadora Rocío Nahle García informó que su administración trabajaba en un proyecto para construir un nuevo penal, con una capacidad prevista de 2 mil 400 personas, y mencionó a Medellín de Bravo como una posible ubicación.
La reinserción social exige mucho más que encerrar personas: requiere instituciones capaces de garantizar condiciones dignas, seguridad y oportunidades reales para reconstruir una vida fuera de las rejas.