El Gobierno de Veracruz pretende reducir nuevamente su flota aérea oficial con la posible venta de un helicóptero adquirido hace casi una década. La operación todavía no está autorizada: la Secretaría de Finanzas y Planeación (Sefiplan) solicitó al Congreso local el aval necesario para comercializar la aeronave, que forma parte del patrimonio estatal desde noviembre de 2016.
La solicitud corresponde a un Robinson R66 Turbine, modelo fabricado en 2011 por la empresa estadounidense Robinson Helicopter Company. La unidad está identificada con el número de serie 0063 y la matrícula XC-LPG. Antes de que pueda concretarse una venta, los legisladores deberán revisar la propuesta y determinar si procede la desincorporación del bien público.
HELICÓPTERO DEL GOBIERNO
El trámite quedó registrado en el oficio SFP/1326/2026, fechado el 29 de septiembre de 2026. El documento fue turnado a la Comisión Permanente de Hacienda del Estado, instancia que deberá estudiar el planteamiento y elaborar un dictamen para continuar con el procedimiento legislativo. Por ahora, la petición no significa que el helicóptero ya haya sido vendido ni que exista un precio definitivo de comercialización.
La aeronave fue incorporada al patrimonio veracruzano el 30 de noviembre de 2016, cuando el gobierno estatal la adquirió para realizar traslados oficiales y apoyar actividades operativas. Su fabricación data de cinco años antes de esa compra, por lo que actualmente tiene alrededor de 15 años desde su construcción. Sin embargo, la información disponible sobre esta nueva solicitud no precisa cuáles son sus condiciones mecánicas actuales, cuánto cuesta mantenerla ni por qué se determinó que debe ponerse a la venta.
Esta petición se suma a un proceso más amplio de venta de aeronaves oficiales. En abril de 2026, el Congreso de Veracruz autorizó la enajenación de nueve unidades, entre aviones y helicópteros. Posteriormente, el gobierno estatal concretó la venta de tres aeronaves por un total de 2 millones 766 mil 500 dólares, de acuerdo con reportes publicados sobre esas operaciones. El Robinson R66 no forma parte de aquella autorización y requiere un procedimiento independiente.
Uno de los aspectos pendientes será conocer el monto que podría obtener el estado por esta unidad y bajo qué condiciones se realizaría la operación. También será relevante determinar el destino de los recursos que eventualmente ingresen a las arcas públicas. Hasta que el Congreso resuelva la solicitud y se conozcan las condiciones de una posible comercialización, el futuro de este helicóptero continuará sujeto al proceso legislativo.