Entre 20 mil y 30 mil personas podrían reunirse este sábado 10 de octubre en el municipio de Alvarado durante el tradicional Encierro de Burros, una de las celebraciones más representativas de la región, informó el alcalde Alberto Ángel Cobos Márquez, quien anunció un programa de actividades culturales y recreativas durante el fin de semana para atraer visitantes y fortalecer la economía local.
El presidente municipal destacó que esta festividad ha logrado trascender las fronteras de Veracruz y de México, al atraer visitantes nacionales e incluso turistas internacionales interesados en conocer las tradiciones alvaradeñas.
El Encierro de Burros se realizará la tarde del sábado y tendrá como principal atractivo la participación de personas disfrazadas que recorrerán las calles del municipio, en medio de música, baile y un ambiente de fiesta popular.
Se trata de una tradición caracterizada por el humor, la creatividad y la participación ciudadana, donde los disfraces y las expresiones satíricas forman parte de una de las celebraciones más conocidas de Alvarado.
De acuerdo con las estimaciones del Ayuntamiento, la concentración de hasta 30 mil asistentes podría representar una importante oportunidad económica para restaurantes, comerciantes, vendedores de alimentos y prestadores de servicios turísticos.
Cabalgata y rodeo complementarán las festividades
Como parte del programa, este viernes 9 de octubre se llevará a cabo la cabalgata Por Amor a Alvarado, organizada por el gobierno municipal, con una participación estimada de entre mil 500 y 2 mil jinetes.
Los participantes llegarán de diferentes municipios de la Cuenca del Papaloapan, Los Tuxtlas y la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, además de invitados de otras regiones del estado y del país.
Para el domingo 11 de octubre está programado un rodeo extremo en la plaza de toros ubicada en la colonia Infonavit, actividad con la que concluirá el fin de semana de celebraciones.
Cobos Márquez señaló que estas festividades forman parte de la estrategia municipal para impulsar el turismo y generar una mayor circulación de recursos en los negocios locales.
La expectativa es que la llegada de miles de personas no solamente beneficie a los establecimientos turísticos, sino también a pequeños comerciantes y familias que dependen de las ventas durante las celebraciones populares.
