Viviendas convertidas en refugios, donaciones que alcanzan para una semana de alimento y colchones y almohadas de segunda mano que ofrecen descanso a perros y gatos en condiciones críticas. Así sostienen su labor los rescatistas de animales en Xalapa.
Con recursos limitados, buscan multiplicar cada ayuda para alimentar, resguardar y atender a los animales que han sufrido abandono o maltrato. Sin embargo, advierten que sus esfuerzos requieren más apoyo para cubrir necesidades que se acumulan todos los días.
DIGNIDAD, EN SUS ÚLTIMOS MOMENTOS

Es el caso de Elia Sánchez, del albergue Hogar Cuatro Patitas, quien ha rescatado animales en condiciones de extrema vulnerabilidad y con pocas posibilidades de sobrevivir sin atención.
Los datos del Ayuntamiento de Xalapa reflejan un incremento progresivo de las agresiones contra animales de compañía desde 2020.
A su vez, las grabaciones difundidas en redes sociales exhiben atropellamientos, golpes y abandono. Detrás de cada caso, los rescatistas enfrentan la necesidad de intervenir, conseguir atención veterinaria y encontrar un espacio de resguardo.
Azul Fernández, del albergue Ada Azul, describe parte del maltrato que han encontrado: "Ha sido una crueldad ver cómo los dueños tienen a los perritos amarrados, con heridas expuestas, y no hacen nada por llevarlos al veterinario".
Para quienes sostienen estos refugios, incluso las aportaciones más sencillas ayudan a mantener el cuidado de perros y gatos. Araceli Jiménez, de Mausi Rescate Animal, explica que reciben donativos que van desde cartón hasta aserrín.
A estas necesidades se suman los costos de atención médica: "Los gastos veterinarios son muy elevados; tenemos cuentas de un solo animal de más de 15 mil pesos", señala.
La atención también involucra a las autoridades municipales. La directora de Salud, Vianet Martínez, aclara que el Ayuntamiento no realiza las denominadas "redadas" de perros y gatos, sino que interviene a partir de reportes ciudadanos.
"Nosotros no hacemos redadas. ¿Qué hacemos? Nos hacen un reporte, asistimos, nos llevamos al animalito que nos digan que se tiene que operar, que se tiene que hacer una consulta; se lleva al departamento, se atiende", explica.
