La lluvia de la tarde del 28 de septiembre rebasó la capacidad de los colectores pluviales en Xalapa, donde la basura y las construcciones sobre el cauce del arroyo Carneros dificultaron el desalojo del agua, explicó el director de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento (CMAS), Eric Omar Juárez Valladares.
El funcionario señaló que la precipitación superó los 130 milímetros en un corto periodo. Ese volumen extraordinario, combinado con las obstrucciones en los cauces, provocó una salida lenta del agua en distintos sectores de la capital veracruzana.
Basura, escombros y construcciones frenaron el desalojo del agua
La lluvia del 28 de septiembre rebasó los colectores de Xalapa. Basura, escombros y construcciones sobre el Carneros dificultaron la salida del agua, explicó CMAS. Más información, aquí. https://t.co/RRt6yrPWZM pic.twitter.com/4OEFNPVqyx
— Meganoticias Xalapa (@MeganoticiasXAL) October 15, 2026
Entre las zonas afectadas mencionó Rastro, San Bruno, Isleta y Arroyo Blanco. En estos puntos, la acumulación de ramas, basura y sedimentos dificultó el flujo durante la emergencia, al reducir los espacios disponibles para el paso del agua.
"Sí, definitivamente el caudal, que bajó en ese momento, de la precipitación del pasado 28 de septiembre, fue atípica", expresó. Añadió que el Carneros presenta tramos azolvados y estrechamientos por construcciones que han invadido su cauce, lo que favorece los taponamientos.
Durante las labores de atención se retiraron residuos y sedimentos que impedían la circulación del agua. Juárez Valladares indicó que entre los materiales encontrados había escombros arrojados en áreas verdes, arroyos y ríos, una práctica que agrava las afectaciones durante las lluvias.
"Sacamos mucha basura y sedimentos, mucha gente arroja escombros a los cauces en áreas verdes y en los arroyos y ríos, y eso azolva, y eso no debería de ocurrir", manifestó al describir las condiciones encontradas.
El problema también alcanza a los tragatormentas. Cuando estas estructuras están azolvadas y los cauces acumulan basura o ramas, disminuye la capacidad para desalojar el agua, explicó el director de CMAS sobre lo ocurrido aquella tarde.
A esas condiciones se suma el crecimiento urbano de Xalapa. De acuerdo con el funcionario, la urbanización no siempre contempló la construcción de colectores pluviales, por lo que existen sectores donde la infraestructura resulta insuficiente para conducir los escurrimientos.
También señaló que hay asentamientos en zonas bajas susceptibles a inundaciones. La ubicación de estas viviendas, junto con los cauces reducidos y las obstrucciones, incrementa las dificultades para que el agua encuentre salida cuando se registran precipitaciones de gran intensidad.