La transición de los antiguos Servicios de Salud de Veracruz (SESVER) al modelo IMSS-Bienestar enfrenta fallas operativas y de planeación presupuestal. Esta situación impacta a más de tres millones de personas sin afiliación médica en la entidad. La federación asumió la gestión de los nosocomios, pero la capacidad instalada resultó insuficiente para atender la demanda de usuarios.

Saturación hospitalaria y desabasto de medicamentos
Los principales nosocomios del estado registran sobrecupo en sus instalaciones. El Centro de Alta Especialidad "Dr. Rafael Lucio" y el Hospital Civil "Dr. Luis F. Nachón" en Xalapa muestran salas de espera saturadas por encima del 150% de su capacidad. La misma problemática afecta a la Torre Pediátrica y al Hospital de Alta Especialidad en el puerto de Veracruz.

Los pacientes enfrentan tiempos de espera de hasta 72 horas para obtener una cama de hospitalización. Además, la falta de insumos básicos y personal especializado obligó a posponer el 40% de las intervenciones quirúrgicas programadas en áreas de alta especialidad. Las denuncias ciudadanas señalan demoras en altas voluntarias y faltas de atención urgente en unidades médicas del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Municipios con mayor rezago en salud
La carencia de atención médica afecta con mayor severidad a las zonas serranas e indígenas de la entidad. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía ubica nueve municipios con los mayores índices de rezago en salud:
Retos para la infraestructura médica estatal
El gobierno estatal anunció un plan de revisión y mantenimiento para 60 hospitales en la entidad. Sin embargo, especialistas de la Universidad Veracruzana señalan que la infraestructura requiere intervenciones de fondo.
Superar el rezago operativo exige aumentar la inversión pública, eficientar el gasto, formar más profesionales de la salud y modernizar los sistemas de seguridad social para evitar la pérdida de años de vida saludables en la población.
