Las lluvias representan una amenaza recurrente para distintas zonas de Xalapa, donde las condiciones del terreno, la infraestructura pluvial y los asentamientos en áreas vulnerables incrementan el riesgo de inundaciones y deslaves.
La directora de Protección Civil municipal, Alma Fuertes Jara, informó que la capital veracruzana cuenta con un Atlas de Riesgo que permite ubicar las áreas expuestas a fenómenos naturales; sin embargo, actualmente se encuentra en proceso de actualización, por lo que todavía no está disponible para consulta en la página oficial del Ayuntamiento.
La funcionaria también señaló la necesidad de contar con información más precisa sobre las familias que habitan en estos puntos, a fin de fortalecer las medidas de prevención y atención ante posibles emergencias.
Colonias y avenidas expuestas a inundaciones
Entre las colonias que presentan mayor susceptibilidad a inundaciones se encuentran Dolores Hidalgo, Independencia, Luis Donaldo Colosio, La Lagunilla, Insurgentes y Plan de Ayala, donde las precipitaciones pueden ocasionar acumulaciones de agua y afectaciones a las viviendas.
En cuanto a las vialidades, los puntos identificados como vulnerables incluyen:
Mártires del 28 de Agosto, a la altura del Rastro Municipal.
Avenida Américas.
Avenida Lázaro Cárdenas.
Calle Gildardo Avilés.
Durante los periodos de lluvias, estos sectores requieren vigilancia para detectar oportunamente encharcamientos, inundaciones y otras situaciones que puedan poner en peligro a automovilistas, peatones y habitantes.

Zonas norte y noreste, vulnerables a deslaves
Las características geográficas de Xalapa también representan un factor de riesgo, principalmente en las colonias ubicadas en las periferias, donde las pendientes y las condiciones del suelo arcilloso favorecen los deslizamientos de tierra cuando se presentan lluvias intensas.
La alcaldesa Daniela Griego Ceballos ha señalado que las zonas norte y noreste de la ciudad se encuentran entre las más susceptibles a este tipo de incidentes.
A esta problemática se suman los asentamientos irregulares establecidos en terrenos de riesgo, donde las familias pueden quedar expuestas a derrumbes. Ante esta situación, las autoridades han planteado alternativas de reubicación para quienes habitan en áreas donde no existen condiciones de seguridad.
Actualizan Atlas de Riesgo y realizan censos
Como parte de las estrategias de prevención, el Ayuntamiento trabaja en la actualización del Atlas de Riesgo y en la identificación de las familias que podrían necesitar una evacuación ante una emergencia.
Estas acciones buscan facilitar la movilización de habitantes hacia refugios temporales cuando las condiciones meteorológicas representen una amenaza para su integridad.
También se desarrollan obras de infraestructura pluvial, limpieza de alcantarillas y construcción de muros de contención en diferentes sectores de la ciudad, con el objetivo de reducir las afectaciones ocasionadas por las precipitaciones.
La basura agrava las inundaciones
Otro de los factores que incrementan el riesgo de inundaciones es la acumulación de basura en las calles, debido a que los residuos pueden obstruir las alcantarillas y dificultar el desalojo del agua.
Cuando los sistemas de drenaje se encuentran bloqueados, las precipitaciones pueden provocar acumulaciones más rápidas, lo que aumenta la posibilidad de inundaciones en calles y viviendas.
Por ello, las autoridades municipales han reiterado el llamado a la población para evitar arrojar desechos en la vía pública y contribuir a mantener despejados los sistemas de desagüe.
Revisan árboles para prevenir accidentes
Las labores preventivas también contemplan la evaluación de árboles que, debido a sus condiciones o ubicación, podrían representar un peligro durante las lluvias y los fuertes vientos.
A través de estas revisiones se determina si los ejemplares requieren poda o retiro para reducir el riesgo de caídas sobre viviendas, vehículos o espacios públicos.
Con la actualización del Atlas de Riesgo, los censos y las obras preventivas, las autoridades buscan mejorar la capacidad de respuesta ante las emergencias que se presentan durante la temporada de lluvias en la capital veracruzana.