El incremento de fenómenos hidrometeorológicos extremos en las últimas décadas como huracanes, tormentas tropicales e inundaciones está estrechamente vinculado al cambio climático causado por las emisiones de gases de efecto invernadero desde la Revolución Industrial. Esta tendencia global tuvo un reflejo directo en el norte de Veracruz el 10 de octubre de 2025, cuando el desbordamiento del río Cazones derivado de las lluvias provocadas por la depresión tropical clasificada como 90E provocaron severas inundaciones en municipios como Poza Rica y Álamo.

De acuerdo con registros de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Secretaría de Protección Civil, Veracruz se posiciona como la entidad federativa con el mayor número de impactos directos de ciclones tropicales y tormentas en todo el país. La tendencia climática en la región evidencia temperaturas atípicas, precipitaciones más intensas e inviernos más severos.
Factores físicos e infraestructura urbana aumentan el riesgo de desastre
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) identifica tres factores físicos principales que potencian la gravedad de estos eventos meteorológicos: el aumento de la temperatura en los océanos, la mayor retención de humedad en la atmósfera y la modificación en la circulación atmosférica.

A estos factores naturales se suman deficiencias en la infraestructura de las ciudades. Especialistas señalan que los sistemas de drenaje y la planificación urbana actual resultan insuficientes para gestionar los niveles extremos de precipitación. Asimismo, el crecimiento urbano desordenado, la deforestación de cuencas y la ubicación de asentamientos humanos en laderas o márgenes de ríos de respuesta rápida elevan el nivel de vulnerabilidad de la población.
Respecto al origen del aumento global de temperaturas, representantes de la organización Greenpeace explicaron el mecanismo detrás de esta problemática:
"La temperatura media de la Tierra ha aumentado en los últimos 150 años esto por el aumento en la emisión y concentración de los gases del efecto invernadero que comenzaron a generar las industrias, es decir, las personas."
Impacto socioeconómico y registro de huracanes en la última década
El impacto de estos eventos afecta tanto la seguridad humana como la estabilidad económica. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advierte que las consecuencias del cambio climático abarcan desde el derretimiento de los polos y la pérdida de ecosistemas hasta olas de calor, escasez de agua y alimentos, desplazamientos humanos y daños socioeconómicos globales.
En el ámbito nacional, las estadísticas confirman la magnitud de la problemática. Durante la última década, los desastres asociados a eventos hidrometeorológicos han concentrado más del 90% de las declaratorias de emergencia y de las pérdidas económicas evaluadas por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), además de costar vidas humanas.
