Alrededor de 380 casos de perros afectados por el gusano barrenador han sido atendidos en Veracruz por el albergue Ada Azul y el Grupo de Rescate "Dejando Huella", informó este lunes la activista Azul Fernández, quien advirtió que muchos de estos animales fueron encontrados amarrados, con heridas expuestas y sin atención veterinaria por parte de sus propietarios.
La protectora de animales señaló que la presencia de esta infestación se ha convertido en uno de los problemas más preocupantes durante las labores de rescate, debido a las condiciones de abandono en las que permanecen numerosos perros.
Explicó que han encontrado animales con heridas abiertas que no reciben ningún tratamiento, situación que favorece la presencia de larvas del gusano barrenador y agrava las lesiones.
Fernández lamentó que algunos propietarios mantengan a sus mascotas amarradas, incluso cuando presentan daños visibles en la piel, sin trasladarlas a una clínica veterinaria para recibir atención.
Algunos perros no lograron sobrevivir
Alrededor de 380 perros afectados por gusano barrenador han sido atendidos por Ada Azul y Dejando Huella. Algunos presentaban lesiones graves y varios murieron, informó Azul Fernández.
— Meganoticias Xalapa (@MeganoticiasXAL) October 19, 2026
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De los aproximadamente 380 casos atendidos, una parte de los animales recibió tratamiento médico y posteriormente regresó a las zonas donde vivía, mientras que otros permanecen bajo resguardo debido a la gravedad de sus lesiones.
La activista aclaró que no todos los perros detectados se encuentran dentro del albergue, pues en numerosos casos únicamente se les proporciona la atención necesaria para tratar sus heridas.
Sin embargo, reconoció que varios animales perdieron la vida debido a las complicaciones que presentaban, aunque no precisó cuántos fallecimientos se han registrado entre los casos atendidos.
La situación también refleja las dificultades que enfrentan los grupos de rescate para brindar atención a perros enfermos, particularmente cuando requieren tratamientos prolongados y espacios adecuados para recuperarse.
Además de los casos de gusano barrenador, Azul Fernández advirtió que continúan registrándose agresiones, abandono y otras formas de maltrato animal.
Entre los hechos más recientes mencionó el hallazgo de animales presuntamente utilizados en rituales o sacrificios dentro de una vivienda en Santa Rosa.
También recordó el abandono de varios perros que permanecían en un inmueble aparentemente utilizado como criadero clandestino, donde los animales se encontraban en condiciones inadecuadas.
La activista consideró preocupante que, además de las agresiones directas, persista la negligencia de propietarios que permiten el deterioro de la salud de sus mascotas sin proporcionarles atención.
Estos casos evidencian la importancia de atender oportunamente cualquier herida en los animales, ya que una infestación por gusano barrenador puede provocar lesiones graves y, sin tratamiento adecuado, ocasionar la muerte.
Por ello, el trabajo de los rescatistas no solamente se concentra en recuperar animales abandonados o agredidos, sino también en brindar atención médica a perros cuyos propietarios han dejado avanzar sus enfermedades.