Jubilados de Petróleos Mexicanos (Pemex), procedentes de distintas regiones de Veracruz y otras entidades del país, se manifestaron este lunes en la Plaza Lerdo de Xalapa para exigir, mediante una protesta pública, que se restablezca el servicio médico que dejaron de recibir desde el primero de octubre, luego de que concluyera el contrato de atención con el Hospital Ángeles.
Manuel Castañeda Rodríguez, trabajador jubilado de Pemex, explicó que la suspensión ocurrió después de que el 30 de septiembre venciera el contrato que permitía a los derechohabientes recibir consultas, tratamientos y procedimientos médicos en dicho hospital privado.
El inconforme señaló que esta situación afecta a poco más de cinco mil personas, entre trabajadores activos, jubilados y familiares, quienes actualmente no cuentan con una clínica asignada para continuar con su atención médica en Xalapa.
Además, explicó que la capital veracruzana no cuenta con un hospital propio de Pemex, por lo que los derechohabientes dependen de los convenios que la empresa mantiene con instituciones particulares.
Pacientes pagan miles de pesos por tratamientos
La falta de servicios médicos ha obligado a algunos pacientes a recurrir a hospitales particulares y cubrir los gastos con sus propios recursos, mientras esperan que Pemex pueda reintegrarles el dinero.
Castañeda Rodríguez advirtió que las mayores dificultades las enfrentan personas con enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión, además de pacientes oncológicos y quienes necesitan sesiones de hemodiálisis.
Como ejemplo, mencionó que una sesión de hemodiálisis puede costar cuatro mil pesos, por lo que un paciente que requiere tres procedimientos semanales tendría que desembolsar hasta 12 mil pesos cada semana.
También expuso el caso de un derechohabiente que tuvo que pagar más de 90 mil pesos por una intervención quirúrgica y dos días de hospitalización en el Hospital Ángeles, cantidad cuyo reembolso todavía busca obtener.
Aunque algunos pacientes que necesitan hemodiálisis comenzaron a recibir atención en otra institución médica, aseguró que quienes requieren consultas generales y seguimiento de enfermedades crónico-degenerativas continúan sin una alternativa.
A la manifestación acudieron jubilados de Poza Rica, Agua Dulce, Las Choapas y Ciudad del Carmen, así como integrantes de distintas secciones sindicales de Pemex, quienes exigieron una solución para garantizar su derecho a la salud.
Finalmente, Castañeda Rodríguez indicó que el nuevo contrato de servicios médicos fue asignado a la operadora médica Atlantis. Sin embargo, denunció que los derechohabientes todavía no reciben información sobre las instalaciones donde podrán atenderse.
Los manifestantes exigieron que Pemex garantice el cumplimiento del contrato y restablezca las consultas, tratamientos y procedimientos médicos, para evitar que trabajadores, pensionados y sus familias continúen pagando de su bolsillo servicios a los que tienen derecho.
