Para cualquier municipio la temporada de lluvias representa un reto, cuando hablamos de precipitaciones extraordinarias ese reto se vuelve aún más grande, y es que estas pueden ser impredecibles, por lo que ante tal situación una ciudad prepara el plan de prevención idóneo.
Alma Angélica Fuertes Jara, directora de Protección Civil Municipal de Xalapa, explica que "tenemos zonas que son más como de deslizamientos y zonas donde hay más impacto de encharcamientos y torrentes de agua, entonces hay una representación de estas zonas en el Atlas de Riesgo".

Información contenida en el Atlas de Riesgo:
Fuente: Centro Nacional de Prevención de Desastres
Es precisamente el Atlas de Riesgo la herramienta por excelencia para conocer los puntos y zonas vulnerables de las ciudades, "cuando sabemos que se está formando una tormenta en determinado lugar, preparamos nuestros equipos, nos ponemos en alerta y estamos listos para salir a atender donde sabemos que va a haber un escurrimiento o que puede haber una condición de deslizamiento debido a la cantidad de lluvia", explicó Fuertes Jara.
De acuerdo con el ex presidente municipal de Xalapa Américo Zúñiga Martínez, se necesitan de diversas estrategias para la prevención, "una política de comunicación para que la gente sepa, cuántas y cuáles, qué familia es la que es susceptible de tener una afectación por inundación y atender el mapa de riesgo".
RIESGOS DE LA NEGLIGENCIA
En el caso de Xalapa, aunque la ciudad cuenta con esta herramienta existen factores que agravan las contingencias, y que van desde la contaminación, hasta el asentamiento de personas en zonas irregulares o de riesgo, "tenemos las colonias que están en colinas y en montañas, cuando esto coincide con procesos de urbanización incompletos, que no hay drenajes, que no hay calles pavimentadas, que nos metimos en la ladera, todos esos espacios modificados, son zonas de riesgo", precisó Angélica Fuertes.

Objetos recuperados durante limpieza de drenajes, colectores, ríos y arroyos:
Fuente: Autoridades Municipales
Nada puede darse por hecho cuando se trata de fenómenos naturales, por lo que la preparación y la prevención deben ser constantes, además de la búsqueda de nuevas soluciones y alternativas para los ciudadanos, "pavimentos permeables, parques inundables, en donde se pueda ahora no tan solo ver hacia dónde va el corrimiento sin la afectación, sino también quizás, analizar y pensar la posibilidad de captación de esta agua", se encuentran entre las alternativas que destacó Zúñiga Martínez.
El mantenimiento oportuno, la prevención de riesgos, y la colaboración entre ciudadanos y las autoridades, son la clave para contar con una ciudad preparada para hacer frente a los efectos de las lluvias.