El empresario del sector en Xalapa, Bernardo Martínez Ríos, señaló que la inflación prevista para el cierre de 2025 y las exigencias de los productores de maíz podrían repercutir en un aumento al precio de la tortilla.
Explicó que el panorama inflacionario podría ubicarse entre 3.5 y 4 por ciento anual y que este ajuste no sólo afectaría a este alimento, sino también a productos de la canasta básica.
Destacó que la tortilla es un insumo esencial para las familias y que las condiciones actuales, sumadas al próximo incremento del salario mínimo, mantienen al sector en un escenario de cuidado.
Consideró necesario revisar el costo del gas y los ajustes salariales, debido a que podrían influir directamente en los precios finales.
"Quisiéramos mantener una línea de precios, pero a veces es imposible", expresó al referir que la inflación estimada y el aumento salarial son factores que inciden en la industria.
Agregó que los agricultores piden un precio más alto por la tonelada de maíz y promueven el consumo de grano nacional, pues aseguran que la importación de maíz por parte de las compañías harineras coloca al campo mexicano en desventaja.
Señaló que el sector busca condiciones rentables y sostenibles para su actividad.
Expuso que en Xalapa el precio de la tortilla se mantiene estable, aunque en entidades del norte del país puede llegar a 28 pesos.
Añadió que aún no se conoce el costo definitivo de la tonelada de maíz, ni los ajustes que podrían realizar las empresas harineras hacia finales de diciembre o inicios de enero.