Familiares de personas desaparecidas sembraron árboles en el Cerro de la Galaxia, en Xalapa, durante una jornada de reforestación organizada por Hijos y Madres Buscadores de Veracruz y Coyotes del Cerro de la Galaxia. La actividad reunió memoria, esperanza y defensa ambiental, al cumplirse 15 años de la desaparición de Ivonne Amador Espíritu e Iriana Iset Luna Espíritu.
Su madre, hija, hermanas y sobrinos participaron en la siembra para mantener presente a ambas mujeres, cuyo paradero desconocen desde el 14 de octubre de 2011. Ivonne tenía 34 años e Iriana 24 cuando desaparecieron en la capital veracruzana.
Ese día salieron de su domicilio para acudir a su centro de trabajo, donde cobrarían su nómina. Según el relato familiar, coincidieron con algunas amistades y posteriormente salieron a comer. Desde entonces, sus seres queridos no han obtenido respuestas definitivas sobre lo ocurrido.
Talita Cumi Alba Amador, hija de Ivonne, decidió plantar dos árboles: uno por su madre y otro por su tía. Explicó que representan vida, esperanza y renacimiento, además de un espacio al que podrá acudir para recordarlas, hablarles y expresar el dolor de su ausencia.
Yolanda Espíritu Mota, madre de las desaparecidas, denunció que las investigaciones en Veracruz avanzan lentamente. Señaló que recientemente viajó a la Ciudad de México para dar seguimiento al caso ante la instancia federal, donde, según su valoración, existen mayores avances. Después de década y media, mantiene la esperanza de encontrar a sus hijas.

Buscadores advierten pérdida de testimonios con los años
Durante la misma jornada, Víctor Rodríguez, representante de Hijos y Madres Buscadores de Veracruz, exigió justicia por su padre, José Miguel Ángel Rodríguez Hernández, y su tío, Alejandro Rodríguez Hernández. Ambos desaparecieron el 16 de febrero de 2016, por lo que su familia acumula diez años de búsqueda.
De acuerdo con su testimonio, su padre trabajaba en el puerto de Veracruz cuando fue sacado por la fuerza del domicilio donde vivía. También se llevaron a su tío. Víctor pidió a la Fiscalía redoblar esfuerzos en todas las investigaciones sobre personas desaparecidas.
Advirtió que el paso del tiempo dificulta esclarecer los casos: algunos testigos han fallecido y otros cambiaron de domicilio por temor a involucrarse. Esto, señaló, provoca la pérdida de testimonios e información que podrían ayudar a conocer el paradero de las víctimas.
La primera jornada de reforestación por las personas desaparecidas reunió a distintas generaciones que comparten una misma exigencia: obtener respuestas. Mientras los árboles representan un lugar de memoria y esperanza, las familias mantienen la búsqueda de sus seres queridos y reclaman avances a las autoridades.
