Zacatecas, Zac. El aumento de 3.2 por ciento al subsidio federal ordinario no será suficiente para resolver los problemas financieros históricos de la Universidad Autónoma de Zacatecas, por lo que la institución prepara una revisión de sus gastos, personal y proyectos de crecimiento para ajustar su operación a los recursos disponibles.
Juan Armando Flores de la Torre, coordinador de Planeación de la universidad, explicó que el incremento permitirá hacer frente, principalmente, a los efectos de la inflación, pero no representa una solución al déficit acumulado durante años.
Ante este panorama, la administración universitaria trabaja en la definición de medidas de corto, mediano y largo plazo para atender sus compromisos económicos sin afectar las actividades académicas ni los servicios que ofrece a cerca de 40 mil estudiantes.
Uno de los puntos centrales será analizar la composición de la plantilla de trabajadores para determinar si corresponde a las necesidades académicas y administrativas de la institución.
Flores de la Torre señaló que la universidad debe demostrar que cuenta con el personal necesario para atender a su comunidad y, al mismo tiempo, ordenar su crecimiento para evitar comprometer recursos que no estén garantizados.
La revisión también contempla el gasto institucional, la apertura de nuevos programas y la diversificación de la oferta educativa. De acuerdo con el coordinador, cualquier expansión deberá planearse con anticipación y contar con el respaldo presupuestal de los gobiernos estatal y federal.
El funcionario recordó que, además del subsidio ordinario, la universidad ha recurrido históricamente a recursos extraordinarios para sostener sus actividades. Cuando estos apoyos no están disponibles, explicó, la institución debe buscar alternativas para mantener su operación.
Como parte del diagnóstico financiero, la semana pasada se presentó ante el Consejo Universitario información sobre el costo de los distintos tipos de personal y sus prestaciones, con base en el convenio de apoyo financiero.
Pese a las dificultades económicas, el coordinador aseguró que no existe actualmente una propuesta para aumentar las cuotas que pagan los estudiantes.
Explicó que las y los universitarios cubren 70 pesos por inscripción, además de una aportación para los gastos operativos de sus respectivas unidades académicas. Estos ingresos son limitados frente a las necesidades de la institución, cuyo financiamiento depende principalmente de los recursos públicos.
"En estos momentos no se van a alterar las cuotas que cubren las y los jóvenes universitarios", afirmó.
Para revisar las alternativas disponibles, el rector Ángel Román Gutiérrez estableció el Consejo Operativo de Planeación, integrado por las secretarías General, Académica y Administrativa, además de la Coordinación de Planeación.
La planeación financiera también dependerá de los recursos que autoricen los gobiernos estatal y federal para el próximo ejercicio presupuestal.
Flores de la Torre indicó que el proyecto de presupuesto universitario fue avalado por el Consejo Universitario y entregado a la Secretaría de Finanzas el 30 de septiembre. La asignación estatal deberá pasar por la aprobación de la Legislatura local, prevista hacia diciembre, mientras que el presupuesto federal se analiza en el Congreso de la Unión durante noviembre.
Para el subsidio federal, la universidad contempla una estimación de alrededor de 2 mil 30 millones de pesos, aunque el monto definitivo dependerá de la aprobación correspondiente.
Una vez que se conozcan las cantidades autorizadas, durante enero y febrero se integrará el presupuesto universitario y se evaluarán posibles reasignaciones de recursos.
Además, la administración prevé elaborar un plan de austeridad que deberá ser aprobado por el Consejo Universitario. Las medidas buscarán reducir gastos y atender los compromisos financieros sin afectar las actividades de docencia, investigación y extensión, ni contravenir las disposiciones del contrato colectivo de trabajo.
