Zacatecas, Zac.- La industria del agave en Zacatecas enfrenta una crisis de autenticidad y regulación. El desplome en el precio de la materia prima ha orillado a muchos a operar en la informalidad, provocando que, según estimaciones, casi la mitad de las botellas de destilados no cumplan con la Norma Oficial Mexicana, lo que genera una competencia desleal y un grave riesgo para la salud de los consumidores.
El problema se agrava por la falta de regulación en los procesos de destilados alternativos y el bajo costo del agave, que incentiva a cortar esquinas en la producción.
En las principales regiones agaveras de Zacatecas, como Los Cañones y Pinos, el kilo de piña de agave se paga entre 50 centavos y 2 pesos. Esta presión económica, según el Frente Popular de Lucha de Zacatecas, ha provocado que hasta un 49% de las botellas que se venden como "100% agave" puedan contener en realidad alcohol de caña, un producto que, sin la regulación adecuada, puede ser nocivo para la salud.
Arturo Reyes de la Rosa, asesor técnico del sistema producto agave en los cañones de Zacatecas explica: "Estos problemas también se deben a la aplicación de los alcoholes de caña, que no están bien regulados los procesos, pero nos hacen los procesos de certificación tanto en suelo, planta y los procesos de producción."
La consecuencia directa de esta crisis ha sido el abandono casi total del mercado formal por parte de los productores zacatecanos.
La evidencia más contundente de la crisis que enfrenta la industria del mezcal en Zacatecas es el colapso de su producción certificada. En poco más de una década, el estado pasó de ser el segundo productor más importante del país, representando más del 22% del total nacional en 2011, a tener una participación casi simbólica de solo el 0.3% en 2023, dejando un enorme vacío en el mercado formal.
Arturo Reyes de la Rosa también destaca: "El problema es que ya hay productos que no están hechos de agave y es donde reside la calidad y se han generado problemas muy serios en las empresas tequileras y mezcaleras porque ya las bebidas no se hacen con agave, es pura química, son productos químicos que les agregan a las bebidas y que todo eso daña a la salud del ser humano."
Ante esto, la autoridad sanitaria asegura que desde años no se han identificado casos de alcohol adulterado en Zacatecas, aunque sí se realizan verificaciones en los establecimientos formales.
William González Serrano, jefe del departamento de verificación sanitaria de productos y servicios de la Secretaría de Salud de Zacatecas expone: "Primeramente hay que identificar si los productos son elaborados en base a la normatividad sanitaria y en establecimientos debidamente habilitados para tal fin, Zacatecas recordemos que es un estado mezcalero, tiene muchas mezcaleras, las cuales han sido verificadas, han cumplido con los requisitos mínimos."
La Norma Oficial Mexicana NOM-142-SSA1 establece que una botella correctamente regulada debe tener la denominación del tipo de bebida, país dónde se fabricó, lote, marbete de la Secretaría de Hacienda y sus leyendas precautorias.
Jorge Sanders, presidente de la asociación de los centros de esparcimiento social de Zacatecas agrega: "En Zacatecas que se produce mucho mezcal artesanal y que a veces se vende a granel, desgraciadamente no es un producto que nosotros podamos ofrecer así, es decir, nosotros debemos de tener la botella con su marbete de hacienda."
La crisis del agave ha dejado a los productores zacatecanos en la indefensión y a los consumidores en riesgo. Mientras las autoridades supervisan un mercado formal que apenas existe, el sector informal crece sin control, obligando a los ciudadanos a convertirse en inspectores de su propia salud.