Zacatecas, Zac El cierre de distintas unidades académicas se sumó al paro general de labores en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), como medida de presión ante el incumplimiento de prestaciones establecidas en los contratos colectivos de trabajo, particularmente el pago de primas de antigüedad y otras obligaciones pendientes con el personal académico y administrativo.
Juan Manuel Solís, delegado sindical de la secundaria, explicó que la decisión de incorporarse a esta jornada fue tomada por la coordinadora de delegados, en congruencia con las acciones escalonadas que previamente se habían desarrollado en distintas áreas de la institución.
Estimó que la suspensión general de actividades dejaría sin clases a alrededor de 40 mil estudiantes, al tratarse de una movilización que involucra a las diferentes unidades académicas y no únicamente a la secundaria.
El representante sindical pidió comprensión a madres y padres de familia, al reconocer las afectaciones que representa la suspensión de actividades; sin embargo, sostuvo que la inconformidad responde a prestaciones que los trabajadores ya tienen ganadas y que forman parte de sus derechos contractuales.
Derechos laborales, motivo de la movilización
En ese sentido, Alma Guzmán Díaz, integrante de Asuntos Académicos del comité sindical, señaló que las exigencias no deben interpretarse como nuevas demandas o beneficios extraordinarios, sino como el respeto a condiciones laborales que se han conquistado a lo largo de los años.
Mencionó particularmente la situación de los jubilados, al considerar que sus prestaciones corresponden a derechos previamente generados durante su vida laboral y no a una dádiva institucional.
También advirtió que la problemática financiera de la universidad requiere una solución estructural, pues entre las preocupaciones del personal se encuentra la situación de las cuentas individuales de algunos trabajadores, que, aseguró, ni siquiera han sido aperturadas.
Agregó que la falta de certeza sobre prestaciones como el aguinaldo genera preocupación entre los trabajadores, debido a que representa un ingreso con el que muchas familias cuentan para cubrir sus compromisos económicos.
Exigen transparencia y una postura de rectoría
Por su parte, Mauricio Moncada León, integrante del sindicato, consideró que parte de las inconformidades podría atenderse mediante la entrega de información que los trabajadores han solicitado reiteradamente, sin que necesariamente implique una negociación económica.
Entre los documentos pendientes mencionó la nómina completa y desglosada, pues señaló que la información que circuló recientemente únicamente contempla los pagos mensuales y no permite conocer la totalidad de las percepciones anuales del personal.
Asimismo, planteó que el rector debe fijar una postura frente a las declaraciones del gobernador sobre la situación financiera de la universidad y gestionar un compromiso formal de financiamiento progresivo hasta alcanzar una participación federal del 50 por ciento.
Moncada León sostuvo que el siguiente paso debe ser una respuesta formal al emplazamiento a huelga, en la que se atiendan los incumplimientos señalados por el sindicato y se establezcan propuestas concretas para resolver el conflicto.
Proponen siete mesas de negociación
En tanto, Fernando Arechiga Flores, secretario general del sindicato, informó que, tras el inicio del paro general, se tenía previsto establecer comunicación con rectoría para conocer la situación financiera y comenzar las mesas de negociación.
Explicó que durante la reunión del comité de huelga se planteó la instalación de siete mesas de trabajo, aunque todavía se revisaría con las autoridades universitarias si se mantiene ese número o se modifica, de acuerdo con las temáticas relacionadas con las violaciones al contrato colectivo.
La propuesta sindical es que los trabajos comiencen el próximo lunes, aunque la fecha tendría que acordarse con rectoría.
Arechiga Flores defendió la necesidad de la movilización y respondió a quienes consideran innecesario el paro, al señalar que los funcionarios que ya recibieron su prima de antigüedad no enfrentan la misma incertidumbre que el personal académico que sigue esperando el pago correspondiente.
Añadió que esta prestación representa una percepción económica con la que los trabajadores organizan sus compromisos familiares, por lo que su incumplimiento genera preocupación e incertidumbre.
Finalmente, aseguró que durante las primeras horas del paro han recibido muestras de solidaridad de trabajadores administrativos, estudiantes y distintos sectores de la sociedad zacatecana.
El dirigente sindical hizo un llamado a los gobiernos federal y estatal, así como a las autoridades universitarias, para que exista sensibilidad y disposición para cumplir los compromisos contractuales, al considerar que la protesta es una de las pocas alternativas que tienen los trabajadores para manifestar su inconformidad.



