Zacatecas, Zac. Transportistas de la Honorable Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (HAMOTAC) y de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) se concentraron este lunes en la caseta de Calera, como parte de una movilización nacional para exigir mayor seguridad en las carreteras, mantenimiento de la infraestructura vial y condiciones económicas que permitan mantener sus operaciones.
Los representantes de ambas organizaciones coincidieron en la necesidad de que las autoridades atiendan las problemáticas del sector; sin embargo, plantearon distintos enfoques sobre las causas de los accidentes, las condiciones de seguridad y las responsabilidades de los propios transportistas.
Manuel González Gómez, delegado de HAMOTAC en Zacatecas, señaló que la inseguridad, el incremento en los precios de los combustibles, las casetas de peaje, las llantas y otros insumos han reducido la rentabilidad de la actividad, al grado de que algunos propietarios han optado por detener sus unidades.
Aseguró que los riesgos para los operadores han aumentado en distintas entidades del país y advirtió que la violencia ya no se limita al robo de mercancías, sino que también pone en peligro la vida de quienes conducen las unidades de carga.
"Ya no se conforman con el robo al camión, la mercancía, sino que hasta a nuestros operadores nos los están matando", expresó.
El delegado reconoció que, entre sus agremiados en Zacatecas, no tiene registro de incidentes de esa naturaleza, aunque consideró que la problemática nacional exige medidas urgentes. También pidió atender el deterioro de las carreteras, particularmente en la ruta Zacatecas-Saltillo, donde identificó tramos con daños que, afirmó, representan un riesgo para la circulación de vehículos pesados.
Por su parte, José Francisco Rodríguez, delegado de CANACAR en Zacatecas, sostuvo que la protesta busca visibilizar las deficiencias en seguridad y mantenimiento carretero, pero también llamó a que las empresas y los conductores cumplan con las disposiciones federales para reducir los accidentes.
El representante reconoció que parte de los percances se relacionan con el exceso de velocidad y los descuidos de los operadores, además de señalar que los usuarios de las carreteras deben contribuir al cumplimiento de las normas.
"Una empresa que hace eso, yo le garantizo, no tiene accidentes", afirmó al referirse al cumplimiento de los reglamentos federales.
No obstante, advirtió que persisten problemas de seguridad en diferentes rutas del país. Como ejemplo, mencionó cobros ilegales que, según su testimonio, se exigen a transportistas para transitar por zonas de Nuevo León y Tamaulipas, así como en otras regiones.
Rodríguez aseguró que presentó una denuncia ante la Fiscalía de Zacatecas y entregó información sobre llamadas en las que, dijo, ha recibido amenazas de muerte y advertencias de incendiar su camión.
En el ámbito estatal, consideró que la carretera Zacatecas-Aguascalientes presenta condiciones deficientes, mientras que también señaló afectaciones en la vía hacia Osiris y en el tramo de Concepción del Oro. Reclamó que los operativos de vigilancia sean permanentes y no solamente periódicos, además de solicitar mayor coordinación entre las corporaciones de seguridad.
Ambos representantes explicaron que la concentración se instaló en la caseta de Calera para evitar afectaciones a la circulación. De acuerdo con Rodríguez, inicialmente se contempló otro punto, pero se descartó por las condiciones de la carretera y el riesgo de provocar accidentes.
González indicó que los transportistas recibieron instrucciones de mantener una manifestación pacífica, sin obstruir las vías de comunicación. En el lugar, explicó, se pidió a los conductores que continuaran su trayecto o buscaran un espacio para estacionarse y desenganchar sus remolques cuando fuera necesario.
Los dirigentes señalaron que la movilización se mantendría sin un horario definido y que las siguientes acciones dependerían de los acuerdos que se alcancen con las autoridades.
Mientras HAMOTAC advirtió sobre las pérdidas económicas que genera detener las unidades y el posible impacto en el abastecimiento de productos, CANACAR insistió en que las demandas deben traducirse en acciones concretas, particularmente en materia de seguridad y conservación de carreteras.
Aunque ambos coincidieron en la urgencia de atender las condiciones del autotransporte, sus declaraciones reflejaron diferencias en el énfasis de sus diagnósticos: uno centrado en los costos crecientes y los riesgos para los operadores, y otro que también incorpora la responsabilidad de las empresas y los conductores en la prevención de accidentes.
