Han pasado al menos 44 semanas, o casi un año, desde la inauguración del Teatro al Aire Libre Miguel Hidalgo, un espacio con una superficie superior a los 500 metros cuadrados y un estilo romano que puede albergar a casi 500 asistentes. Su ubicación en la colonia Vasco de Quiroga, uno de los puntos más altos del municipio, ofrece un panorama único para los espectadores.
Sin embargo, y pese a este esfuerzo por dotar a La Piedad de más y mejores espacios para la cultura, las contradicciones saltan a la vista. Aunque el municipio cuenta con diversos recintos para albergar muestras artísticas,como el teatro al aire libre, el teatro del pueblo, la Escuela de Artes, los diversos jardines, atrios de iglesias y centros comunitarios, la oferta en cartelera continúa siendo escasa.
En una reciente charla con promotores culturales independientes, se coincidió en que existe poco interés y apoyo hacia el talento local, con pocas oportunidades y muchas trabas al momento de querer apropiarse de espacios que, se supone, son públicos.
La pregunta que queda en el aire es si esta omisión se debe a la falta de interés de la población, al desgaste de los artistas locales frente a la burocracia o a la falta de iniciativa por parte de las autoridades municipales para buscar una verdadera sinergia que fortalezca las redes culturales.
Ante este panorama, promotores, artistas y ciudadanos exhortan a las autoridades municipales a fomentar una agenda cultural activa, que priorice el talento local y elimine las trabas burocráticas que hoy frenan la apropiación de los espacios públicos. La inversión en infraestructura cultural solo tendrá sentido si se convierte en un motor vivo de expresión, encuentro y comunidad, y no en un escenario vacío que se aprecie más por sus muros que por su función.