Pese al esfuerzo colectivo de instituciones educativas, organizaciones civiles, el Observatorio Ciudadano Metropolitano La Piedad-Pénjamo, la iniciativa privada y algunas figuras del sector público, la propuesta para rescatar el sendero del Río Lerma como un parque lineal en el tramo de La Piedad sigue enfrentando múltiples obstáculos, tanto estructurales como de conciencia social.
Pero la intención detrás de este proyecto va más allá del embellecimiento: se busca generar un espacio integral para la movilidad, el esparcimiento, la cultura y la educación ambiental, pero hasta el momento los avances son lentos y las dificultades, persistentes. Durante una reunión reciente entre colectivos ciudadanos, académicos, autoridades y representantes sociales, se expusieron preocupaciones respecto a la falta de coherencia y visión comunitaria. "Caminar por el sendero del Lerma es caminar por la historia del avecindamiento del municipio", mencionó la Dra. Magdalena García Sánchez, presidenta del Observatorio Ciudadano Metropolitano. Sin embargo, añadió que los errores de interpretación por parte de algunos sectores que lo ven como una vialidad más, incluso circulando con vehículos, han entorpecido el propósito del proyecto.
"La idea es ponerle el respeto necesario al ambiente y visualizarnos como parte del escenario natural en el que vivimos. Recordemos que a toda acción hay una reacción", añadió García Sánchez, señalando que persisten problemas como las caídas de drenaje, la presencia de automóviles en zonas peatonales y la falta de apropiación real por parte de los ciudadanos.
Por su parte, ,el regidor ambiental presente en la mesa de trabajo, reconoció que del presupuesto asignado a temas ecológicos (2 millones 600 mil pesos), al menos el 70% se va en sueldos, lo que limita considerablemente las acciones operativas y el cumplimiento de propuestas como esta. Además, consideró urgente revisar la jerarquía de reglamentos municipales, priorizando el ambiental sobre el de construcción, ya que de lo contrario, los asentamientos irregulares e invasiones seguirán creciendo.
La comunidad universitaria de UNIVA, el COLMICH, el Club Rotario, grupos ambientalistas y promotores culturales, han mostrado un compromiso constante con el rescate del sendero, pero la falta de respaldo institucional y la escasa participación ciudadana activa, podrían hacer de este parque una utopía más.
"El parque lineal no se construye solo con presupuesto o buenas intenciones. Se necesita voluntad colectiva y respeto por el entorno", concluyó la mesa de trabajo.