China busca reforzar el control sobre tecnologías clave para la industria mundial. El 16 de octubre de 2026, el gobierno chino propuso nuevas restricciones a la exportación de 40 tecnologías relacionadas con inteligencia artificial, semiconductores, energía solar y biomedicina, bajo argumentos de seguridad nacional y protección de conocimientos estratégicos. La medida se encuentra en consulta pública y forma parte de la competencia tecnológica internacional.
La propuesta fue presentada por los ministerios chinos de Comercio y Ciencia y Tecnología. De las 40 tecnologías incluidas, 23 corresponden al campo de la inteligencia artificial, entre ellas modelos avanzados, agentes inteligentes y sistemas de cómputo especializados.
Las autoridades plantean prohibir la exportación de algunas tecnologías y exigir permisos para otras. Entre los aspectos considerados están los sistemas que podrían utilizarse para desarrollar códigos maliciosos o acceder a capacidades tecnológicas sensibles.
El documento también contempla tecnologías para el diseño de ciertos chips, así como procesos relacionados con la fabricación de materiales utilizados en la industria de los semiconductores. Estos componentes son esenciales para el funcionamiento de celulares, computadoras, vehículos y centros de procesamiento de datos.
Las medidas propuestas no se limitan a la electrónica. También incluyen 12 tecnologías relacionadas con la fabricación de componentes solares y cinco del sector biomédico, entre ellas procesos vinculados con terapias celulares y génicas.
En el sector energético, China ocupa una posición relevante en las cadenas internacionales de producción de paneles solares. Por ello, las restricciones a la transferencia de conocimientos industriales podrían influir en las empresas que buscan instalar o ampliar plantas de fabricación fuera del país.
Sin embargo, las disposiciones propuestas se enfocan en tecnologías específicas y no representan una prohibición general para comercializar todos los paneles solares, dispositivos electrónicos o productos elaborados con estos conocimientos.
El anuncio ocurre mientras Estados Unidos mantiene controles sobre el acceso de China a determinados chips avanzados y equipos utilizados para fabricarlos. Este escenario ha intensificado la competencia entre ambas potencias por desarrollar capacidades propias y asegurar el acceso a componentes estratégicos.
Para las empresas internacionales, los cambios en las reglas de exportación pueden generar ajustes en sus cadenas de suministro, inversiones y acuerdos tecnológicos. No obstante, todavía no es posible afirmar que la propuesta provocará aumentos directos en los precios de celulares o computadoras.
El gobierno chino abrió un periodo para recibir opiniones sobre la revisión del catálogo hasta el 15 de noviembre de 2026. El alcance definitivo dependerá de las disposiciones que finalmente se aprueben y entren en vigor. cambio en las condiciones de exportación puede generar incertidumbre entre fabricantes y proveedores, aunque su impacto en los precios dependerá del alcance de las medidas y de la respuesta de otros países.