El Sistema Producto Fresa Nacional solicitó la intervención del Gobierno Federal para atender la investigación antidumping que Estados Unidos mantiene sobre las exportaciones mexicanas de fresa de invierno, al advertir que las posibles consecuencias económicas podrían afectar a productores, jornaleros y otras personas que dependen de esta actividad agrícola.
La petición fue dirigida a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, así como a las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural y de Economía. Además, el pasado 25 de septiembre, durante la visita de la mandataria a Morelia, representantes del sector entregaron un oficio para solicitar una reunión y establecer una ruta de trabajo que permita atender la problemática. Los productores señalaron que buscan ser escuchados por las autoridades y encontrar alternativas mediante el diálogo y la coordinación entre los gobiernos federal, estatal y municipal.

Investigación de Estados Unidos preocupa al sector fresero
El procedimiento comercial corresponde a las fresas mexicanas comercializadas en Estados Unidos entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, periodo en el que las exportaciones alcanzaron un valor de 933 millones 10 mil 443 dólares. El Departamento de Comercio estadounidense anunció una determinación preliminar el 18 de agosto de 2026, mientras que la resolución final está prevista alrededor del 8 de enero de 2027.
De acuerdo con información de la Secretaría de Economía, una eventual confirmación de la medida podría afectar a cerca de 5 mil productores mexicanos, de los cuales aproximadamente el 97 por ciento serían pequeños y medianos, además de unas 151 mil personas vinculadas con el cultivo de fresa. El Sistema Producto Fresa Nacional advirtió que las consecuencias económicas podrían repercutir en toda la cadena productiva, particularmente en las unidades de menor escala y en los jornaleros que dependen de las labores del campo.
Buscan desarrollar variedades mexicanas de fresa
Entre las principales propuestas del sector se encuentra impulsar un proyecto de investigación multianual para desarrollar variedades mexicanas de planta madre, adaptadas a las condiciones climáticas, las características del suelo y las necesidades de producción del país. Los productores explicaron que actualmente existe una dependencia de plantas importadas de Estados Unidos, cuyo costo de adquisición consideran elevado. Además, señalaron que parte del material vegetal que reciben presenta problemas fitosanitarios, por lo que requiere tratamientos y un periodo de recuperación antes de incorporarse a la producción.
De acuerdo con sus planteamientos, este proceso implica mayores gastos, trabajo adicional y una posible disminución en el rendimiento de los cultivos. También alertaron sobre la presencia de enfermedades que, según refieren, pueden afectar tanto a las plantas adquiridas como a las que se encuentran sanas en los campos, lo que incrementa el riesgo de pérdidas para los productores. El sector indicó que estas afectaciones ya han sido notificadas a las instancias de sanidad vegetal, aunque considera necesario fortalecer la atención y el seguimiento de los reportes.
Piden atención sin recurrir a bloqueos
Los representantes del Sistema Producto Fresa Nacional señalaron que, por el momento, no contemplan recurrir a bloqueos como medida de presión. Su petición es que las autoridades federales los reciban para exponer las dificultades que enfrenta el sector y analizar alternativas de solución. La propuesta de desarrollar variedades propias busca reducir la dependencia de material vegetal importado y avanzar hacia una producción nacional con plantas adaptadas a las condiciones del campo mexicano.
Los freseros consideran que la investigación, el acompañamiento institucional y la coordinación entre autoridades y productores son elementos necesarios para atender tanto la controversia comercial con Estados Unidos como los problemas fitosanitarios que, aseguran, afectan los cultivos. Mientras se espera la resolución definitiva de la investigación antidumping, el sector busca abrir una mesa de diálogo que permita defender la actividad fresera y reducir las posibles afectaciones económicas y laborales.
