La producción de cempasúchil, mota de obispo y nube se prepara para atender la demanda por el Día de Muertos en Jacona, donde agricultores mantienen alrededor de 160 hectáreas cultivadas y buscan fortalecer la calidad de sus cosechas, pese a las afectaciones ocasionadas por las lluvias, las granizadas y las plagas durante esta temporada.
Después de Copándaro, Jacona destaca entre las zonas productoras de cempasúchil en Michoacán. La actividad agrícola se ha extendido en distintas localidades y representa una oportunidad de comercialización para las familias que cada año preparan sus terrenos con el objetivo de ofrecer flores en las fechas de mayor demanda.

Cultivo requiere meses de preparación
Martín Espinosa Vidales, productor de flores de temporada, explicó que el proceso de cultivo requiere cuidados específicos, debido a que cada variedad tiene sus propios tiempos de siembra, trasplante y floración. La experiencia de los agricultores de la región ha permitido ampliar la producción de cempasúchil, mota de obispo y nube, variedades utilizadas durante las celebraciones del Día de Muertos. Sin embargo, las condiciones climáticas continúan como uno de los principales factores que pueden afectar el desarrollo de las plantas.
Durante las primeras etapas del cultivo, las lluvias intensas y una granizada ocasionaron daños en algunas parcelas, principalmente en las dedicadas a la mota de obispo. Además, el exceso de humedad favorece la aparición de hongos, mientras que algunas plagas, como los gusanos que dañan los botones florales, pueden disminuir la cantidad y calidad de las flores disponibles para la venta.
Lluvias retrasan la floración
La falta de días soleados durante los recientes episodios de lluvia también retrasó la apertura del cempasúchil en algunas parcelas. Espinosa Vidales señaló que cumplir con los tiempos de floración es determinante para los productores, ya que las flores deben alcanzar su desarrollo en las fechas previstas para su comercialización. Cuando una planta tarda más en abrir, puede reducir las posibilidades de colocar la cosecha durante los días de mayor demanda.
Ante estas condiciones, los agricultores mantienen el seguimiento de sus cultivos y buscan conservar la calidad de las diferentes variedades que ofrecen al mercado. Entre ellas se encuentra una variedad tradicional de cempasúchil, cuya semilla también se comercializa con productores de otros municipios, así como otra de reciente introducción que se distingue por presentar un color más intenso, aunque requiere más tiempo para abrir.

Producción se extiende a localidades de Jacona
De acuerdo con el productor, el cultivo de flor de muerto comenzó en la comunidad de Canindo, en Zamora, y posteriormente se extendió hacia El Platanal y la zona de Tamándaro, en Jacona, donde las condiciones han favorecido la adaptación de las plantas. Con el paso de los años, esta actividad ha contribuido a posicionar al municipio como una de las zonas productoras de flores de temporada en la entidad. Los agricultores buscan fortalecer su presencia en el mercado regional y generar mejores oportunidades de venta.
Ajustan superficie ante la demanda
Otro de los desafíos para el sector es mantener el equilibrio entre la producción y el consumo. El año pasado, la sobreproducción obligó a los agricultores a reducir sus precios para comercializar las flores y evitar que parte de la cosecha se quedara sin vender. Para la temporada actual, se estima una reducción de entre 10 y 15 por ciento en la superficie sembrada. Al mismo tiempo, el incremento de la demanda local ha favorecido una mayor estabilidad comercial, de acuerdo con la información proporcionada por el productor.
El comportamiento del mercado, las condiciones climáticas y la prevención de daños por plagas serán factores importantes para el resultado de esta cosecha. Los productores de Jacona buscan mantener la calidad de sus flores y ajustar sus tiempos de cultivo a las necesidades de comercialización durante el Día de Muertos, una temporada clave para esta actividad agrícola en la región.
