El demócrata derrotó al republicano Mike Rogers en Michigan con una ventaja de siete puntos. Durante la campaña enfrentó ataques de Donald Trump, quien cuestionó su lealtad a Estados Unidos por su religión.
Abdulrahman Mohamed El-Sayed, conocido como Abdul El-Sayed, consiguió una victoria histórica en las elecciones intermedias de Estados Unidos: se convertirá en el primer musulmán en ocupar un escaño en el Senado estadounidense.
El candidato del Partido Demócrata derrotó al republicano Mike Rogers en Michigan, una contienda marcada por los cuestionamientos a su religión y los ataques del presidente Donald Trump.
Desde Detroit, el senador electo ofreció sus primeras palabras ante sus simpatizantes, detrás de un atril con la leyenda: "Abdul, senador de Estados Unidos. Gracias, Michigan".

Ventaja de siete puntos sobre Mike Rogers
Con el 97 por ciento del escrutinio reportado durante la mañana del 4 de noviembre, El-Sayed obtuvo el 52.52 por ciento de los votos, frente al 45.48 por ciento de Mike Rogers.
La diferencia fue de aproximadamente 335 mil sufragios, equivalente a siete puntos porcentuales, de acuerdo con los resultados electorales. La agencia Associated Press proyectó su victoria.
Con este resultado, el demócrata ocupará el escaño que dejará vacante el senador Gary Peters, quien decidió no buscar la reelección.
Trump lo llamó Yihadista y cuestionó su lealtad
La campaña estuvo marcada por ataques de Donald Trump contra El-Sayed, a quien llegó a calificar de «yihadista» y vinculó, sin presentar pruebas, con posiciones extremistas.
El presidente estadounidense también cuestionó su lealtad al país y sugirió que debía ser sometido a detectores de metales cada vez que ingresara al Senado.
Los señalamientos provocaron críticas por su contenido islamófobo y colocaron la religión del candidato en el centro de la contienda electoral.
"Estados Unidos es grande y cabemos todos"
Durante su primer discurso como senador electo, El-Sayed se refirió a los ataques que enfrentó durante la campaña y explicó por qué decidió no responderlos en los mismos términos.
Dijo que no llamó racistas ni personas llenas de odio a sus detractores, porque su candidatura no respondía a un interés personal.
También aseguró que sus adversarios pretenden convertir a Estados Unidos en un país pequeño y difícil para determinados grupos, pero recordó que la nación tiene espacio para todos.
Su victoria no solamente representa un cambio en la composición del Senado, sino también un acontecimiento histórico para la representación musulmana en la política estadounidense.