El Gobierno Federal consideró una inversión de alrededor de 700 mil millones de pesos para construir cerca de 2 mil 500 kilómetros de infraestructura ferroviaria durante su sexenio, como parte del proyecto para recuperar el transporte de pasajeros y ampliar las conexiones hacia el norte del País.

Durante una supervisión del tren Ciudad de México-Querétaro, en el Estado de México, la Presidenta Claudia Sheinbaum expuso que la estrategia ferroviaria contempla corredores hacia Nuevo Laredo y Guadalajara, además de las conexiones con Pachuca y las obras de carga del Tren Maya y del Corredor Interoceánico.
La inversión anunciada corresponde al conjunto de proyectos ferroviarios previstos para el sexenio y no exclusivamente al tramo México-Querétaro. Sheinbaum sostuvo que los nuevos servicios permitirán reducir la dependencia del transporte carretero en corredores que actualmente registran una elevada saturación vehicular.
La Presidenta planteó que las nuevas líneas tendrán una doble función: conectar ciudades de distintas entidades y atender desplazamientos cotidianos dentro de las zonas metropolitanas. En particular, mencionó que el tren México-Pachuca permitirá enfrentar problemas de movilidad de habitantes del Estado de México, mientras que el corredor hacia Querétaro conectará una amplia región del centro del País.
Sheinbaum Pardo dijo que otras ciudades, como San Luis Potosí, también podrían aprovechar la infraestructura ferroviaria para mejorar sus conexiones internas. La Mandataria informó que el tren México-Querétaro registró un avance de construcción del 32 por ciento y aseguró que las obras continuaron conforme al programa. También reportó una disponibilidad del 90 por ciento del derecho de vía, aunque durante la misma supervisión el general Gustavo Vallejo, responsable militar de la construcción, situó en 85 por ciento la disponibilidad del eje troncal.
Sheinbaum defendió además los beneficios económicos de las obras, particularmente la generación de empleos y la demanda de materiales provenientes de bancos de arena, piedra y otros insumos utilizados en los trabajos ferroviarios. La Presidenta destacó la participación de los ingenieros militares en la ejecución de los proyectos y señaló que la Secretaría de la Defensa Nacional también intervino en la producción de durmientes. "Vamos bien y vamos a ir mejor", afirmó al concluir la supervisión.
La construcción del tren México-Querétaro enfrenta resistencias de comunidades agrarias, disputas por terrenos y dificultades para abrir nuevos frentes de trabajo, reconoció el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, responsable militar del proyecto ferroviario, al pedir a los pobladores que permitan continuar las obras.
Durante una supervisión encabezada por la Presidenta Claudia Sheinbaum en Polotitlán, Estado de México, el comandante del Agrupamiento de Ingenieros Felipe Ángeles sostuvo que los trabajos registraron un avance del 32 por ciento, pero advirtió que todavía requieren acuerdos con habitantes y propietarios de los terrenos atravesados por el trazo. "El único contratiempo es que la gente nos permita trabajar, abrir nuevos frentes de construcción, que comprendan que se hace un poco de ruido y un poco de polvo, pero que el beneficio será sumamente mayor", insistió.