Productores del sur de Sonora iniciaron los trabajos del ciclo agrícola de hortalizas 2026-2027, con una superficie estimada de mil hectáreas, comenzando con la siembra de chile en viveros y la preparación de terrenos para cultivos como tomate, tomatillo, calabacita y cebolla. Rafael Orduño Valdez, presidente de la Asociación de Horticultores del Bajo Río Mayo, destacó que las condiciones de humedad y la disponibilidad de agua de la Presa Mocúzari generan expectativas favorables para la producción y, principalmente, para la generación de empleos en el campo.
Comienza la actividad en los viveros
El arranque de la temporada hortícola representa uno de los primeros movimientos importantes para los productores del Valle del Mayo.
Orduño Valdez explicó que actualmente los trabajos comenzaron con la producción de plántulas de chile en viveros, mientras que los agricultores también avanzan en la preparación de los terrenos donde posteriormente se establecerán otros cultivos.
Entre las hortalizas contempladas para este ciclo se encuentran el tomate, tomatillo, calabacita y cebolla, además de otros productos que forman parte de la actividad agrícola de la región.
La expectativa es alcanzar una superficie cercana a las mil hectáreas durante el ciclo 2026-2027, siempre y cuando las condiciones de agua y clima permitan avanzar con el programa de siembra.

Buena calidad en la producción anterior
El dirigente de los horticultores recordó que durante el ciclo anterior se obtuvieron resultados favorables en cuanto a cantidad y calidad de las cosechas.
Uno de los factores que ayudó a los productores fue la buena captación de agua registrada en la Presa Mocúzari, ya que permitió realizar los riegos sin necesidad de complementar el suministro con agua proveniente de pozos.
Explicó que la calidad del agua de la presa favoreció el desarrollo de los cultivos, lo que se reflejó en una producción de mejores características.
Por ello, los agricultores esperan que las lluvias continúen en la parte alta de la sierra para que el almacenamiento del embalse siga aumentando.
Presa Mocúzari mantiene expectativas
De acuerdo con el productor, la Presa Mocúzari registra actualmente al 37.5% de su capacidad, volumen que representa un elemento importante para las expectativas del próximo ciclo agrícola.
La continuidad de las lluvias en las zonas altas sería determinante para incrementar las reservas y contar con mejores condiciones para establecer la mayor superficie posible.
El sector agrícola mantiene especial atención en el comportamiento de las precipitaciones, debido a que una mayor disponibilidad de agua permitiría ampliar las oportunidades de siembra y reducir la presión sobre los acuíferos.
Las lluvias generan optimismo
El presidente de la Asociación de Horticultores del Bajo Río Mayo consideró alentadora la temporada de lluvias que se ha presentado hasta el momento.
Señaló que la presencia de precipitaciones beneficia no solamente a los productores agrícolas, sino también a otros sectores que dependen directamente de la actividad del campo.
Los agricultores esperan que las lluvias continúen durante las próximas semanas y permitan contar con las condiciones necesarias para avanzar con el programa de cultivos.
Una mayor superficie sembrada también representaría una mayor circulación de recursos en diferentes actividades relacionadas con el sector primario.
Más cultivos significan más empleos
Uno de los principales beneficios de la producción de hortalizas para la región es la generación de mano de obra.
Orduño Valdez destacó que estos cultivos requieren una importante cantidad de trabajadores, desde las primeras labores de preparación hasta la cosecha, por lo que representan una alternativa laboral para miles de jornaleros del Valle del Mayo.
En una región donde el desempleo continúa siendo una preocupación, el establecimiento de nuevas superficies hortícolas puede contribuir a generar ingresos para numerosas familias.
El campo mueve a otros sectores
El impacto de la temporada hortícola no se limita a los trabajadores directamente involucrados en las labores agrícolas.
El inicio de las siembras también genera actividad para establecimientos y empresas que dependen del campo, como refaccionarias, proveedores de insumos, transportistas y otros negocios relacionados con la producción.
El movimiento de los recursos provenientes de los créditos y avíos agrícolas permite que el dinero circule entre diferentes actividades económicas de la región.
Por ello, los horticultores consideran fundamental que se mantengan buenas condiciones de agua y clima durante el ciclo.
Esperan ampliar la superficie sembrada
Productores mantienen la expectativa de que las condiciones actuales permitan establecer la mayor cantidad de hectáreas posible durante el ciclo 2026-2027.
Para lograrlo, será fundamental que continúen las lluvias en la parte alta de la sierra y que la Presa Mocúzari mantenga una recuperación favorable.
Mientras tanto, el campo del Valle del Mayo ya comienza a recuperar movimiento con los primeros trabajos de la temporada hortícola, iniciando con el chile y avanzando en la preparación de los terrenos para el resto de los cultivos.
El reto será mantener la disponibilidad de agua y aprovechar las condiciones actuales para impulsar la producción, generar empleo y fortalecer la economía regional.