El sistema de salud público en México atraviesa una profunda crisis estructural caracterizada por asfixia presupuestaria, desabasto crónico de medicamentos y movilizaciones de trabajadores.

Diversas organizaciones civiles, análisis económicos y reportes de prensa coinciden en que los cambios institucionales de los últimos años han mermado la capacidad de atención ciudadana.
A continuación, se detallan los ejes principales que definen la situación actual del sector:
Recortes y Brecha Presupuestaria
? Lejos de los estándares internacionales:
El gasto público en salud oscila entre el 2.3% y el 2.9% del PIB, significativamente inferior al 6% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
? Contracción de recursos: Diversos análisis presupuestarios del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) y de la Secretaría de Hacienda señalan severas contracciones en ramos específicos, impactando la infraestructura y programas clave como el de vacunación.
? Inversión rezagada: El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha registrado subejercicios promedio de hasta el 27% en inversión física en la última década, limitando la expansión de camas y equipamiento.
Desabasto de Insumos y Gasto de Bolsillo
? Modificaciones regulatorias: Las reformas en los modelos de compras consolidadas desde 2019 generaron problemas logísticos en la cadena de suministro, impactando la disponibilidad regular de recetas en farmacias públicas.
? Impacto en la economía familiar: Datos analizados por la organización México Evalúa exponen que el gasto trimestral promedio de los hogares en salud aumentó un 41.4% real entre 2018 y 2024. [1]
? Empobrecimiento por motivos de salud: Se estima que más de un millón de hogares enfrentaron gastos médicos catastróficos hacia 2024, obligando a las familias a costear jeringas, materiales básicos y fármacos de forma directa.
Transición Institucional e Infraestructura
? Inestabilidad administrativa: El esquema de cobertura pública experimentó múltiples virajes en pocos años: la desaparición del Seguro Popular, la posterior creación y disolución del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), y la centralización actual a través del IMSS-Bienestar.
? Saturación y desvío al sector privado: Ante los tiempos de espera y barreras de acceso, menos del 50% de la población con necesidades médicas utiliza los servicios públicos. Esto ha provocado un auge masivo de consultorios adyacentes a farmacias y hospitales privados.
Protestas del Personal Médico
? Exigencias laborales: Sindicatos y colectivos de salud pública han protagonizado manifestaciones en diversas entidades de la República.
? Demandas específicas: El personal denuncia trabajar bajo condiciones de escasez de insumos básicos y falta de especialistas, demandando seguridad laboral y las herramientas necesarias para evitar la atención subestándar o deficiente en clínicas de alta demanda.