El IMSS reportó 243 mil nuevos puestos de trabajo en los primeros siete meses de 2026, pero la cifra está por debajo de la registrada hace una década y del promedio de los últimos años. Expertos advierten que las cargas laborales pueden convertirse en un obstáculo para las empresas, especialmente para las pequeñas.
El mercado laboral formal mexicano enfrenta una paradoja: mientras el número de trabajadores registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se mantiene en niveles elevados y los salarios mínimos han aumentado de manera significativa, el ritmo de creación de empleos comienza a perder fuerza.
En julio de 2026, el IMSS contabilizó 22 millones 760 mil 154 puestos de trabajo, una reducción de 19 mil 550 empleos respecto a junio, cuando se tenían registrados 22 millones 779 mil 704.
Aunque en los primeros siete meses del año se acumularon 243 mil 78 nuevos puestos de trabajo, el ritmo es menor al observado en otros periodos.
En el mismo lapso de 2016, por ejemplo, se habían registrado 394 mil nuevos empleos, mientras que el promedio de generación de puestos de trabajo para un periodo similar durante la última década se ubicó en alrededor de 325 mil, sin considerar la pérdida extraordinaria de empleos provocada por la pandemia en 2020
Salarios mínimos suben, pero también aumenta el costo para las empresas
Uno de los factores que ha modificado la estructura de costos laborales es el incremento del salario mínimo.
En 2018, el salario mínimo general era de 88.36 pesos diarios; para 2026 alcanzó 315.04 pesos, un incremento nominal de 256 por ciento.
De acuerdo con el IMSS, actualmente, alrededor de 6.4 millones de trabajadores están registrados con un salario mínimo,
El aumento salarial también tiene efectos sobre las cuotas de seguridad social, debido a que varias de ellas se calculan a partir del salario base de cotización
La recaudación por cuotas obrero-patronales pasó de 314 mil millones de pesos en 2019 a 603 mil millones en 2025, prácticamente el doble.
Estas cuotas representan la principal fuente de financiamiento del IMSS: aproximadamente 75 por ciento de sus ingresos proviene de las cuotas tripartitas de seguridad social, mientras que el resto corresponde, entre otros conceptos, a la venta de servicios y los rendimientos de las reservas.

¿Cuánto paga realmente una empresa por cada trabajador?
Para las empresas, el costo de contratar formalmente a una persona no se limita al salario.
Los patrones deben cubrir las cuotas correspondientes a cinco seguros del régimen obligatorio del IMSS:
Riesgos de Trabajo:
Las tasas varían dependiendo del seguro y de las características del trabajador. Por ejemplo, la cuota patronal por Riesgos de Trabajo puede ir de 0.50 a 15 por ciento, mientras que Enfermedades y Maternidad contempla una tasa de 20.40 por ciento, más 1.10 puntos cuando el salario base de cotización supera tres UMA.
A esto se suman las aportaciones para el retiro.
Con la reforma al sistema de pensiones de 2020, las aportaciones patronales para el seguro de Cesantía en Edad Avanzada y Vejez comenzaron a incrementarse gradualmente a partir de 2023. El trabajador mantiene una aportación de 1.125 por ciento, mientras que la contribución patronal ha aumentado.
Para 2026, de acuerdo con el material de la investigación, un trabajador con un salario equivalente a cuatro UMA mensuales o más implica una aportación patronal de 7.51 por ciento por Cesantía y Vejez, además del 2 por ciento correspondiente al seguro de Retiro.
Esta aportación continuará aumentando hasta alcanzar 11.875 por ciento en 2030.
El costo va más allá del IMSS
La seguridad social tampoco es el único gasto que enfrenta una empresa.
Los patrones deben realizar una aportación equivalente al 5 por ciento del salario al fondo de vivienda de los trabajadores, además de cubrir impuestos federales y locales.
También está el Impuesto sobre Nómina, un gravamen estatal cuya tasa depende de cada entidad federativa y que, según el guion, oscila entre 2 y 3 por ciento del monto total de los salarios.
Por ejemplo, una empresa con una nómina gravable de 100 mil pesos y una tasa de 3 por ciento tendría que pagar 3 mil pesos de Impuesto sobre Nómina
Además, el patrón debe calcular y retener el Impuesto Sobre la Renta (ISR) correspondiente al trabajador para posteriormente enterarlo al Servicio de Administración Tributaria.
Prestaciones elevan todavía más la cuenta
El salario tampoco representa el costo total de un trabajador.
A la nómina se agregan prestaciones de ley como aguinaldo, vacaciones, prima vacacional, días de descanso, reparto de utilidades, prima dominical y licencias de maternidad y paternidad, además de las aportaciones a IMSS, Infonavit y Afore.
Algunas empresas también ofrecen prestaciones superiores a las establecidas por ley, como vales de despensa o gasolina, cajas de ahorro, seguros de gastos médicos y bonos.
De acuerdo con uno de los especialistas entrevistados para la investigación, el conjunto de estas cargas puede representar hasta 45 por ciento adicional al salario.
Un trabajador que gana el salario mínimo puede costar casi 14 mil pesos al mes.
Un ejercicio elaborado para la investigación permite dimensionar la diferencia.
Con un salario mínimo de 315.04 pesos diarios, el ingreso mensual considerado es de aproximadamente 9 mil 577 pesos
Si se agrega una carga laboral estimada en 45 por ciento, el costo adicional sería de alrededor de 4 mil 309 pesos.
El desembolso total para el patrón llegaría así a aproximadamente 13 mil 886 pesos mensuales por ese trabajador.
Esto significa que por cada 100 pesos destinados directamente al salario, una empresa puede enfrentar gastos adicionales relacionados con la contratación formal.
Las pequeñas empresas, las más presionadas
La presión es particularmente fuerte para los pequeños negocios.
Empresarios y especialistas consultados para la investigación señalan que las obligaciones fiscales, laborales y de seguridad social pueden dificultar la consolidación de nuevos negocios.
De acuerdo con uno de los testimonios incluidos en el reportaje, algunas empresas no logran consolidarse y terminan dándose de baja durante sus primeros tres o cuatro años debido a las cargas laborales y obligaciones que deben asumir.
Los datos de registros patronales también muestran una señal de alerta.
A julio de 2026 había alrededor de 1 millón 13 mil registros patronales ante el IMSS, unos 2 mil menos que en junio. El guion señala además que se han perdido aproximadamente 56 mil registros en 21 meses.
Para una microempresa, asumir el costo de un trabajador formal puede representar una proporción considerable de sus ingresos.
¿El aumento del salario mínimo perjudica al trabajador?
No necesariamente.
Para los trabajadores que perciben el salario mínimo, el incremento representa un aumento directo de sus ingresos y también eleva el monto sobre el cual se calculan algunas de sus prestaciones y aportaciones para el retiro.
Además, el material de la investigación señala que quienes se encuentran dentro del supuesto correspondiente al salario mínimo pueden estar exentos del pago de ISR, de acuerdo con las condiciones fiscales aplicables.
El problema, entonces, se encuentra principalmente del lado del costo que enfrenta el empleador para mantener un puesto dentro de la formalidad.
México sigue siendo competitivo frente a otros países
A pesar del incremento de las cargas laborales, México continúa teniendo costos laborales inferiores a los de varias economías desarrolladas.
El comparativo incluido en la investigación coloca el costo laboral por hora en alrededor de 12 euros en Bulgaria, 56 euros en Luxemburgo y 48 dólares en Estados Unidos, mientras que México conserva una posición competitiva frente a estos mercados.
Esta diferencia sigue siendo uno de los factores que atraen inversiones al país.
Sin embargo, el reto está en encontrar un equilibrio entre mejorar los ingresos y prestaciones de los trabajadores, fortalecer la seguridad social y evitar que el costo de la formalidad se convierta en una barrera para la contratación, particularmente entre las micro, pequeñas y medianas empresas.
Porque mientras el salario mínimo y las aportaciones a la seguridad social crecen, los datos del IMSS muestran que la generación de nuevos empleos formales comienza a perder velocidad.