La crisis por el proceso de admisión 2026 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) está lejos de terminar. Lo que comenzó con denuncias de irregularidades en el primer examen virtual de ingreso a licenciatura ahora enfrenta a la institución con dos frentes de inconformidad: aspirantes rechazados que exigen repetir el concurso de selección y estudiantes aceptados que rechazan presentar un examen de control para conservar su lugar.
Este lunes, ambos grupos realizaron movilizaciones frente a la Torre de Rectoría, en Ciudad Universitaria, mientras la máxima casa de estudios mantiene su decisión de aplicar una evaluación presencial para verificar los resultados del proceso.
Rechazados exigen repetir el examen de ingreso
Cada año, miles de aspirantes que no obtienen un lugar en la UNAM protestan para exigir más espacios; sin embargo, en esta ocasión el conflicto tomó una dimensión distinta.
A las demandas tradicionales se sumaron jóvenes que aseguran que su examen virtual fue cancelado sin explicación, así como aspirantes que obtuvieron un número de aciertos que en convocatorias anteriores habría sido suficiente para ingresar, pero que ahora resultó insuficiente debido a resultados considerados atípicos.
Los inconformes exigen que todo el proceso de admisión se repita mediante un examen completamente presencial, al considerar que esa es la única forma de garantizar transparencia y certeza.

Estudiantes aceptados también protestan
La polémica alcanzó incluso a quienes ya habían sido seleccionados para ingresar a la universidad.
La UNAM determinó que alrededor de 22 mil aspirantes aceptados deberán presentar un examen de control presencial para confirmar su ingreso definitivo a la licenciatura.
La medida provocó el rechazo de miles de jóvenes, quienes sostienen que obtuvieron su lugar de manera legítima y consideran injusto ser sometidos nuevamente a una evaluación.

Dos movilizaciones en Ciudad Universitaria
Los estudiantes convocados al examen de control ya realizaron dos manifestaciones en Ciudad Universitaria.
La primera ocurrió la semana pasada, como respuesta a las protestas de los aspirantes rechazados. La segunda se llevó a cabo el viernes, cuando expresaron su desacuerdo con la recomendación de la Comisión Técnica que revisó el proceso de admisión y propuso aplicar la evaluación presencial para verificar los resultados obtenidos en el examen virtual.
Este lunes, ambos grupos volverán a concentrarse frente a la Torre de Rectoría para exigir que la universidad modifique su estrategia.
La UNAM defiende el examen de control
El rector Leonardo Lomelí Vanegas ha insistido en que el examen de control no representa una nueva prueba de admisión, sino un mecanismo para verificar que las personas seleccionadas realizaron el examen virtual sin recibir ayuda externa ni obtener ventajas indebidas.
De acuerdo con la universidad, la medida busca fortalecer la confianza en el proceso tras las denuncias de posibles irregularidades durante la aplicación del examen en línea.
Más de 58 mil aspirantes serán evaluados
La evaluación extraordinaria también mantiene abiertas las posibilidades para más de 36 mil aspirantes que quedaron cerca del puntaje requerido y cuyos resultados se encuentran dentro del margen observado en procesos anteriores.
En total, más de 58 mil jóvenes serán convocados al examen de control, aunque menos del 40 por ciento obtendrá finalmente un lugar en alguna licenciatura de la UNAM.
Con este escenario, el proceso de admisión 2026 se perfila como uno de los más controvertidos en la historia reciente de la máxima casa de estudios, al reunir las inconformidades de aspirantes rechazados, estudiantes inicialmente aceptados y cuestionamientos sobre la confiabilidad del primer examen virtual.