Educación: lo que Sheinbaum prometió hace un año y ahora debe demostrar
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Educación: lo que Sheinbaum prometió hace un año y ahora debe demostrar


Hace un año, la presidenta anunció 120 mil nuevos espacios de bachillerato, 9.8 millones de becarios y nuevas universidades. Este martes llega el momento de saber cuánto avanzaron esas metas.


Informe...


  • Este martes, Claudia Sheinbaum presentará su segundo informe de Gobierno. Antes de escuchar las nuevas cifras, hay una pregunta inevitable: ¿qué pasó con las metas educativas que la presidenta puso sobre la mesa hace un año?

    El 1 de septiembre de 2025, durante su primer informe, Sheinbaum presentó una política educativa con tres grandes apuestas: ampliar el acceso a la educación media superior, extender las becas y aumentar la oferta de educación superior.

    Algunas cifras ya correspondían a resultados reportados. Otras eran compromisos para los siguientes años.

    Ahora, doce meses después, esas cifras funcionan como una línea de base. El segundo informe deberá mostrar cuánto se avanzó desde entonces.


    El bachillerato: 120 mil espacios como meta sexenal


    Uno de los principales retos identificados por el Gobierno estaba en la educación media superior.

    Sheinbaum anunció el Bachillerato Nacional, una propuesta para integrar cerca de 32 sistemas en un solo modelo y ampliar la oferta educativa.

    La meta establecida fue crear 120 mil nuevos espacios durante el sexenio.

    Hace un año, la presidenta informó que durante 2025 se abrirían 38 mil espacios nuevos.

    Eso representaba aproximadamente 31.7% de la meta sexenal, dejando 82 mil espacios pendientes para alcanzar los 120 mil.

    El dato es especialmente relevante de cara al segundo informe porque permite una comparación directa: el Gobierno ya tenía una cifra de referencia y un objetivo cuantificable.

    La pregunta para este martes es sencilla: ¿cuántos de esos 120 mil espacios se han creado y cuánto falta para completar la meta?




    "Mi derecho, mi lugar": el cambio en el acceso


    El Gobierno también modificó el mecanismo de ingreso al bachillerato en la Zona Metropolitana del Valle de México.

    El antiguo examen de admisión fue sustituido por "Mi derecho, mi lugar", un sistema de asignación que busca garantizar a los estudiantes una opción de educación media superior.

    La presidenta lo presentó como un cambio de fondo en la forma de acceder al bachillerato.

    Sin embargo, existe una excepción: la UNAM y el IPN mantienen sus propios procesos de ingreso.

    Un año después, el segundo informe ofrece la oportunidad de conocer no sólo cuántos jóvenes fueron asignados mediante el nuevo esquema, sino qué resultados produjo en términos de acceso y cobertura.


    Las becas: 9.8 millones de estudiantes como punto de partida


    El segundo gran eje fueron las becas.

    En 2025, el Gobierno reportó 9.8 millones de estudiantes beneficiados.

    También informó 3.1 millones de familias beneficiadas con la beca dirigida a estudiantes de primaria.

    Son indicadores diferentes: los 9.8 millones corresponden a estudiantes, mientras que los 3.1 millones corresponden a familias.

    La presidenta además afirmó que todos los estudiantes de secundaria pública cuentan con beca y planteó aumentar los montos y el número de beneficiarios.

    Aquí también existe una línea de comparación clara para el segundo informe.

    La pregunta ya no es solamente cuántos estudiantes reciben una beca, sino cuánto creció esa cobertura respecto al primer año y qué ocurrió con los compromisos de aumentar montos y beneficiarios.





    Educación superior: crecer primero, medir después


    En educación superior, el Gobierno reportó un incremento de 3.5% en el presupuesto de las universidades públicas.

    También presentó la expansión de las Universidades para el Bienestar, con 202 sedes y 85 mil estudiantes.

    A esto se sumó la Universidad Rosario Castellanos, que reportó 77 mil jóvenes y nueve proyectos en construcción, incluida una nueva sede en Tijuana.

    La apuesta era ampliar la oferta pública y llevarla a más entidades.

    La propia Sheinbaum planteó extender la Universidad Rosario Castellanos a todos los estados de la República.

    Un año después, esas cifras permiten formular una pregunta que el segundo informe tendrá que actualizar: cuántas sedes nuevas están operando, cuántos estudiantes adicionales se incorporaron y cuánto avanzaron los proyectos que entonces estaban en construcción.


    Los maestros: un avance y una reforma pendiente


    Para el magisterio, Sheinbaum reportó un aumento salarial de 10%, una semana adicional de vacaciones y una reducción gradual de la edad de jubilación.

    Pero uno de los compromisos más importantes quedó planteado como un proceso futuro: una consulta nacional sobre la Carrera Magisterial.

    La propuesta consistía en consultar a los docentes, escuela por escuela, para definir junto con el Gobierno el nuevo esquema de evaluación y carrera profesional.

    En el primer informe, por tanto, había una diferencia clara entre una medida ya cuantificada ?el aumento salarial? y una transformación institucional que todavía debía construirse.

    El segundo informe tendrá que mostrar qué ocurrió con esa consulta y hasta dónde llegó el nuevo modelo.


    63 mil escuelas y una pregunta sobre infraestructura


    En educación básica, La Escuela es Nuestra reportó recursos destinados a 63 mil escuelas, principalmente para infraestructura, con participación de los padres de familia en las decisiones sobre el gasto.

    La cifra establecía otra referencia para el segundo año.

    Pero el número de planteles atendidos no permite por sí mismo conocer el resultado final de las obras o determinar cuánto disminuyeron las carencias de infraestructura.

    Para evaluar el avance será necesario conocer no sólo cuántas escuelas recibieron recursos, sino qué se hizo con ellos y qué nuevas necesidades persisten.


    Primera infancia: mil centros todavía pendientes


    La primera infancia representó uno de los compromisos que llegaban al segundo año con mayor recorrido por delante.

    El Gobierno planteó instalar mil centros de educación y cuidado infantil.

    En el momento del primer informe, la meta estaba todavía en proceso.

    Por eso, este martes habrá un dato particularmente importante: cuántos centros existen ya y cuánto falta para alcanzar los mil comprometidos.



    El problema que estaba detrás de todas las metas


    Todas estas políticas fueron anunciadas sobre un sistema educativo que arrastra problemas de gran magnitud.

    El propio diagnóstico utilizado en el guion del primer informe señalaba que 24.4 millones de personas, el 19.2% de la población, tenían rezago educativo.

    Además, más del 46% de los estudiantes no alcanzaba el nivel básico en matemáticas, lectura y ciencias.

    Esos números son importantes porque permiten dimensionar el problema que las nuevas políticas pretenden atender.

    Pero también obligan a distinguir entre dos tipos de resultados.

    Por un lado están los indicadores de cobertura y capacidad: estudiantes con beca, espacios nuevos, sedes universitarias, escuelas atendidas.

    Por otro, están los indicadores de aprendizaje y trayectoria educativa: cuánto aprenden los estudiantes, cuánto disminuye el abandono y cuántas personas logran completar sus estudios.

    El primer informe estuvo cargado de cifras del primer tipo.

    El segundo deberá mostrar qué ocurrió con las metas y, en la medida en que existan datos disponibles, si esa expansión comienza a reflejarse en los resultados educativos.


    La vara ya está puesta


    Hace un año, Sheinbaum dejó sobre la mesa una serie de compromisos cuantificables.

    • 120 mil nuevos espacios de bachillerato.
    • 9.8 millones de estudiantes con beca como punto de partida.
    • 202 sedes de Universidades para el Bienestar.
    • 85 mil estudiantes en esas instituciones.
    • 77 mil jóvenes reportados por la Universidad Rosario Castellanos.
    • 63 mil escuelas atendidas por La Escuela es Nuestra.
    • Mil centros de educación y cuidado infantil como meta.
    • Y una consulta nacional para redefinir la Carrera Magisterial.

    No todos esos números representan promesas. Algunos eran resultados que el Gobierno ya reportaba en septiembre de 2025. Otros eran metas sexenales. Otros, proyectos todavía en construcción.

    Precisamente por eso, el segundo informe es el momento para separar las tres cosas: lo que ya se hizo, lo que avanzó y lo que sigue pendiente.

    La educación mexicana no se transforma con una cifra aislada. Tampoco se puede evaluar una política pública únicamente por el número de beneficiarios o de espacios creados.

    Pero sí se puede hacer algo más elemental: comparar lo que se dijo que ocurriría con lo que finalmente ocurrió.

    Hace un año, el Gobierno estableció la línea de partida.

    Este martes comenzará la siguiente medición.


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