Posibles negociaciones con México incluirían sensores electroópticos e infrarrojos, equipo de visión nocturna, blindaje, armamento, refacciones, capacitación y soporte logístico.
El gobierno de Estados Unidos autorizó una posible venta militar a México de 11 helicópteros UH-60M Black Hawk y equipo asociado por un monto estimado de 1 mil 75 millones de dólares, equivalente a poco más de 20 mil millones de pesos. La aprobación fue notificada por el Departamento de Estado estadounidense al Congreso a través de la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa (DSCA), paso necesario para avanzar en las negociaciones formales entre ambos gobiernos.
La autorización no significa que la compra ya esté concretada ni que exista un contrato firmado. El procedimiento forma parte del programa de Ventas Militares al Extranjero (FMS) y permite que continúen las negociaciones para una eventual adquisición por parte del Gobierno de México.
De acuerdo con la notificación oficial, el paquete solicitado incluye 11 helicópteros UH-60M Black Hawk, 27 motores T700-GE-701D, sistemas avanzados de navegación EAGLE-M+429, radios tácticas AN/ARC-231A, sensores electroópticos e infrarrojos, equipo de visión nocturna, blindaje, armamento, refacciones, capacitación y soporte logístico.
El gobierno estadounidense señaló que la posible operación contribuiría a modernizar la flota aérea de ala rotatoria de México y fortalecería sus capacidades de transporte y respuesta en operaciones de seguridad. Asimismo, indicó que los nuevos aparatos complementarían la flota de helicópteros Black Hawk que actualmente opera el país.
La notificación añade que la venta propuesta apoyaría los objetivos de política exterior y seguridad nacional de Estados Unidos al fortalecer la capacidad de un socio estratégico en la región. Además, señala que las aeronaves podrían utilizarse en operaciones de combate al narcotráfico, respuesta a emergencias y otras misiones de seguridad.
Sikorsky Aircraft Corporation, empresa perteneciente a Lockheed Martin, figura como el contratista principal propuesto para la eventual operación. No obstante, el monto final, las condiciones de compra y el calendario de entrega dependerán de las negociaciones que lleven a cabo ambos gobiernos en las siguientes etapas del proceso.