Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, desde paraísos fiscales, zonas de conflicto y países donde no hay, o habitan muy pocos mexicanos, se enviaron al país, al menos 6 mil 820 millones de dólares en forma de remesas, dinero que, muchas veces, tampoco se sabe de dónde viene o a dónde llega.
Por ejemplo:
Entre el 2018 y el 2024, se enviaron a México 2.8 millones de dólares por concepto de remesas desde 22 países, en los cuales, de acuerdo con el Instituto de los Mexicanos en el Exterior, no hay ni un solo mexicano registrado.
¿Quién envió 52 millones de pesos desde África, Oriente Medio o Islas del Pacífico, si datos oficiales dicen que no hay mexicanos en esos lugares?
A raíz de este tipo de situaciones, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la red de control de delitos financieros, pidió a las empresas de servicios monetarios poner mayor atención a los envíos de dinero a otros países, como México, ante el riesgo de que estas operaciones disfracen el lavado de activos para financiar operaciones ilegales, especialmente relacionadas con el tráfico de drogas y armas.
A nivel mundial, México ocupa el segundo lugar en recepción de remesas después de la india y es considerado, además, una de las naciones más corruptas y con mayor presencia de grupos criminales, de ahí la relevancia de esta alerta del gobierno estadunidense...
No obstante, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que no hay ninguna investigación abierta por lavado de dinero relacionada con el envío remesas y descartó cualquier irregularidad. El problema es que las cifras oficiales muestran múltiples transacciones que deberían encender las alertas de las autoridades...
Antes de ir a los detalles.
¿Qué es una remesa? de entrada, no se trata de cualquier transacción de dinero.
La Comisión para la Defensa de Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), define a las remesas como el envío de dinero de aquellas personas que radican en otra nación a su país de origen.
Estos envíos no se hacen a través de la banca, sino a través de intermediarios financieros o remesadoras, como se les conoce.
Y aunque en teoría es un modelo "regulado", los datos del gobierno abren sospechas, especialmente al ver, que muchos de los lugares desde donde llega el dinero son paraísos fiscales o zonas de conflicto con limitada vigilancia financiera.
Datos oficiales

Entre el 2018 y el 2024, entraron a México 2.8 millones de dólares por concepto de remesas desde 22 países en los cuales no hay ni un solo mexicano.
Desde Guinea, se enviaron al país 723 mil dólares, desde Togo 632 mil dólares, desde Iraq 425 mil dólares, desde República del Congo 360 mil dólares y desde Gabón 131 mil dólares.
Sólo sumando los envíos desde este top cinco de países sin registro de mexicanos hablamos de dos millones 271 mil dólares.
¿Entonces, si no hay mexicanos, quiénes están enviando estas cantidades de dinero bajo el concepto de remesas y a dónde llegan?
De acuerdo con Pedro Ramírez Conde, oficial de cumplimiento de Sitescapital, certificado ante la CNBV en México y Acams en Estados Unidos, todas las remesas se reportan a través de la Comisión Nacional Bancaria de Valores: se envían diferentes reportes, por ejemplo, operaciones inusuales de envío de dinero en dólares.

Pero hay más, como los paraísos fiscales
Otra irregularidad que llama la atención es el envío de dólares desde paraísos fiscales en donde tampoco hay connacionales registrados.
Durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Obrador, llegaron a México 17.9 millones de dólares desde "países libres asociados", muchos de los cuales son considerados paraísos fiscales o son territorios que se encuentran en conflicto.
Destacan los casos de las Islas Turcas y Caicos, un territorio británico de ultramar famoso no solo por sus playas, sino por sus servicios financieros, desde donde se enviaron, entre 2018 y 2024, 3.8 millones de dólares.
En ese mismo periodo, desde la Isla de San Martin, donde tampoco se tiene registro ni de un solo mexicano, se enviaron a México 3 millones de dólares y el mismo caso con las Islas Vírgenes Americanas con dos millones de dólares.
"Cuando se empiezan a ver patrones o se empiezan a ver ciertas tipologías, ahí es donde ya empiezas a detectar ciertas situaciones y empiezas a decir, ah, oye, esto ya no me está gustando, este envío como que ya no está cuadrando mucho, hay que poner atención, hay que enviar reportes preventivos tal vez", dijo Pedro Ramírez Conde, especialista en auditorías de esta naturaleza.
Y las inconsistencias no terminan aquí.

Hay decenas de países en donde hay muy pocos mexicanos registrados, pero las transacciones por remesas son millonarias.
Del 2018 al 2024, destacan los casos de Afganistán, desde donde un solo mexicano, envió 1.1 millones de dólares.
Lo mismo con Sudán, desde donde un solo connacional mandó por concepto de remesas 125 mil 392 dólares.
Si analizamos año por año, al cierre de 2024, las cifras de remesas provenientes de la República Democrática del Congo resultan alarmantes: apenas dos mexicanos enviaron un total de 938 mil dólares, un promedio individual de 469 mil dólares.
Esta tendencia de montos elevados en grupos reducidos también marcó el 2023, año en el que Haití destacó por el envío de nueve millones de dólares realizados por solo 74 connacionales, lo que representa unos 125 mil dólares por persona.
Un escenario singular fue durante 2022, cuando Nicaragua se convirtió en el punto de mayor flujo individual; ahí, 372 mexicanos transfirieron 96 millones de dólares, lo que significa que cada uno mandó, en promedio, 259 mil dólares.
De manera general, ese mismo año la cifra de remesas fue elevada, pues mil 545 connacionales enviaron 298 millones de dólares, promediando 193 mil dólares por remitente.
Durante 2020 y 2021, Ecuador destacó por ser el país desde donde menos mexicanos mandaron más dinero.
En 2020, mil 503 mexicanos, enviaron 103 millones de dólares, lo que equivale a 68 mil dólares cada uno.
Un año después, la cifra fue más elevada, mil 546 connacionales transfirieron 298 millones de dólares como remesas, por lo que cada uno mandó 193 mil dólares.
Finalmente, en 2019, durante el primer año de gobierno del expresidente López Obrador, la República Democrática del Congo, ya figuraba en los registros oficiales con movimientos sospechoso: dos mexicanos que enviaron 207 mil 855 dólares, marcando la tendencia de transferencias millonarias durante el resto de su mandato.
"Tienen que estar enviando o cumpliendo, por ejemplo, con un informe de auditoría, tienen que estar cumpliendo con contar con sistemas automatizados, todo esto lo revisa la comisión nacional bancaria de valores a través de tanto los auditores internos o externos independientes que pueda contratar la propia emisora", dijo el especialista Ramírez Conde.


El tamaño de las sospechas
Para dimensionar lo difícil que es que una persona migrante pueda enviar por sí sola estas cantidades de dinero, veamos el caso de Estados Unidos, el país desde donde más remesas se envían a México y la primera economía mundial.
Del 2018 al 2024 recibimos de parte nuestros connacionales en dicho país 337.8 mil millones de dólares, lo que por persona equivale a cuatro mil 584 dólares promedio por año.
¿Qué deberían estar haciendo estas empresas remesadoras ante estas inconsistencias?
¿Qué hacen la Comisión Nacional Bancaria y de Valores o la Unidad de Inteligencia Financiera?
La otra pregunta es ¿quién debe identificar estas operaciones que podrían servir para cometer delitos?
A decir de Pedro Ramírez Conde, "la primera línea de defensa pues son las personas que están al frente de la atención al público, son las primeras personas que nos pueden dar la alerta a las áreas de cumplimiento que somos la segunda línea de defensa para poder detectar cosas".
Ahora, no olvidemos el dinero que nadie sabe de dónde viene o a dónde llega.
Uno de los rubros que más llama la atención en los datos de Banxico sobre el comportamiento de las remesas es el apartado de "No identificado", es decir, donde se incluyen aquellos envíos sin la información que los intermediarios deberían recabar.
Es decir, nadie sabe de dónde viene o a dónde llega ese dinero, lo que abre la puerta a transacciones ilícitas, tal como lo advierte el departamento del tesoro de estados unidos.
Esta clasificación enciende aún más las alarmas porque el monto que representa.
Durante el periodo 2018-2024, el total de los envíos por concepto de remesas "no identificados", fue el tercero más alto, solo por debajo de las transacciones provenientes de Estados Unidos y Canadá, con un total de cuatro mil 168 millones de dólares.
"Que muchas veces lo que lo que lo que hacen algunas entidades financieras, pues viene de x banco, ese banco ya tuvo la obligación de verificar que el recurso provenga de una fuente ilícita y yo me quitó la responsabilidad, pero ese es el mayor error que podemos cometer como entidades financieras o como oficiales de cumplimiento", dijo Pedro Ramírez.
