La salida de Guadalupe Taddei abre una nueva etapa de incertidumbre en el Instituto Nacional Electoral (INE). Este martes, las diez consejerías definirán quién asumirá provisionalmente la presidencia del organismo, en medio de una investigación por presuntas irregularidades en contrataciones y de cuestionamientos sobre la gestión institucional.
El consejero electoral Arturo Castillo dijo que las diez consejeras y consejeros se reunirán de manera presencial este martes a las 8:30 de la mañana, en las oficinas centrales del INE, para analizar quién ocupará temporalmente la presidencia.
Posteriormente, convocarán a una sesión extraordinaria del Consejo General, prevista a más tardar para las 15:00 horas, en la que se elegirá formalmente a la persona que encabezará el organismo durante aproximadamente cuatro o cinco semanas, mientras la Cámara de Diputados designa a quien ocupará la presidencia de manera definitiva.
Castillo explicó que durante la reunión también se discutirá si la presidencia provisional recaerá en una sola persona o si se establecerá un esquema rotativo entre los integrantes del Consejo General.
Renuncia en medio de investigaciones
La renuncia de Guadalupe Taddei se produjo en medio de una investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) por presuntas irregularidades en contrataciones, conflictos de interés, posibles colusiones y triangulaciones de recursos.

Ante este escenario, Castillo señaló que el perfil provisional deberá generar confianza y contar con la capacidad para administrar la institución durante un periodo complejo.
El consejero calificó la situación como la mayor crisis en la historia del INE y de su antecesor, el Instituto Federal Electoral (IFE), y sostuvo que la elección debe construirse mediante el consenso entre las consejerías y con la confianza de los partidos políticos.
"Yo estoy seguro que vamos a llegar a un acuerdo en ese sentido", afirmó.
¿Quién podría ocupar la presidencia?
Cuestionado sobre la posibilidad de asumir él mismo el cargo provisional, Arturo Castillo evitó pronunciarse y argumentó que la decisión debe tomarse de manera consensuada.
El consejero también reconoció que existe incomodidad entre sus compañeros por las dimensiones de la crisis, aunque aseguró que no percibe temor ni descontento.
El objetivo, dijo, es resolver la situación lo antes posible para garantizar la continuidad del proceso electoral y avanzar en la reconstrucción de la confianza ciudadana en el instituto.
El relevo también abre el debate sobre los directores
Otro de los asuntos que estará sobre la mesa es la facultad de la presidencia del INE para nombrar a los directores de área del organismo.
Castillo consideró que la nueva presidencia deberá privilegiar las decisiones colegiadas y buscar consensos para las designaciones, pese a que la legislación vigente otorga a quien encabeza el instituto la atribución de realizar esos nombramientos sin someterlos previamente al Consejo General.
Esta facultad fue modificada con la reforma judicial de 2024, que cambió las reglas para la designación de los titulares de las áreas del organismo electoral.
La decisión de este martes definirá quién estará al frente del INE durante la transición y cómo se conducirá una institución que enfrenta cuestionamientos sobre su administración y el desafío de recuperar la confianza pública.