Tras un mes de tensión política, impugnaciones y un conteo voto por voto que mantuvo al país en vilo, el tribunal electoral de Perú proclamó este viernes a Keiko Fujimori como presidenta electa, al imponerse por un estrecho margen al candidato progresista.
El Jurado Nacional de Elecciones certificó que la candidata de Fuerza Popular obtuvo 9 millones 223 mil 396 votos, frente a los 9 millones 173 mil 755 alcanzados por Sánchez, de Juntos por el Perú. La diferencia fue de apenas casi 50 mil votos, uno de los márgenes más cerrados en la historia reciente del país.
Keiko rompe la mala racha
Con esta victoria, Fujimori consigue finalmente llegar a la presidencia en su cuarto intento, luego de haber perdido las elecciones de 2011, 2016 y 2021, todas por diferencias mínimas.
La proclamación pone fin a semanas de incertidumbre política que mantuvieron paralizado el escenario nacional y alimentaron la polarización entre sectores conservadores y progresistas.

"El país está prácticamente dividido"
Antes de conocerse oficialmente su proclamación, la presidenta electa reconoció la profundidad de la división política en Perú y llamó a la reconciliación.
"Recibo este resultado con responsabilidad, sobre todo sabiendo que nuestro país está prácticamente dividido y tenemos la responsabilidad de escuchar a ambos lados", dijo Fujimori.
Un gobierno bajo presión
El ajustado resultado anticipa un mandato complejo para la nueva presidenta. Analistas advierten que la diferencia de apenas 50 mil votos refleja un país fragmentado y con fuertes demandas sociales, económicas y políticas.
Fujimori asumirá el poder en medio de expectativas encontradas: mientras sus seguidores celebran el triunfo como un giro hacia la estabilidad y el orden económico, sus detractores exigen garantías democráticas y una agenda que atienda a los sectores que respaldaron a Sánchez.