La segunda marcha ciudadana contra el agua sucia en Guadalajara estuvo marcada por nuevos intentos de grupos de choque por provocar enfrentamientos y disturbios. Sin embargo, en esta ocasión fueron los propios manifestantes quienes enfrentaron y expulsaron a los encapuchados, evitando que la movilización terminara nuevamente en una confrontación con la policía.
La protesta, convocada por organizaciones ciudadanas para exigir mejor calidad y suministro de agua, estaba programada para partir a las 11:00 horas desde el Parque de la Revolución hacia Palacio de Gobierno. Sin embargo, la presencia de individuos armados, algunos con playeras de equipos deportivos y bombas molotov, provocó que el contingente principal retrasara su salida durante más de dos horas.
Mientras tanto, los grupos violentos avanzaron por avenida Juárez, ocasionando destrozos en establecimientos comerciales y saqueando una tienda departamental ubicada en el cruce con Plaza Universidad, de donde sustrajeron electrodomésticos y prendas de vestir.
Al llegar a Palacio de Gobierno, los encapuchados intentaron derribar las vallas de seguridad, pero fueron contenidos por un reducido grupo de policías antimotines, quienes portaban cartulinas con mensajes contra la confrontación. Los propios ciudadanos respaldaron a los uniformados para impedir enfrentamientos.

Tras retirarse inicialmente, los individuos regresaron aproximadamente media hora después para intentar nuevos ataques. Sin embargo, los manifestantes les exigieron quitarse las capuchas y abandonar el lugar.
Superados en número, los encapuchados terminaron replegándose, aunque durante su retirada lanzaron petardos y artefactos explosivos hacia las personas concentradas frente al recinto gubernamental.
Finalmente, los ciudadanos realizaron un mitin que se prolongó por más de una hora, mientras esperaban la incorporación del contingente que permanecía en el Parque de la Revolución.

Al momento de este reporte, la manifestación continúa frente a Palacio de Gobierno, donde los participantes mantienen sus exigencias de mejorar el servicio de agua potable.