Andrés Filomeno Mendoza Celis falleció a los 78 años en el penal de Tenango del Valle, donde permanecía recluido desde 2021. En su domicilio fueron hallados más de 4 mil restos humanos, correspondientes a 19 personas.
Este sujeto conocido como el "Caníbal de Atizapán", murió este jueves 29 de octubre en el interior del penal de Tenango del Valle, Estado de México, donde cumplía ocho sentencias por feminicidio y desaparición.
De acuerdo con las autoridades, el deceso ocurrió por causas naturales. El hombre, de 78 años, padecía hipertensión y diabetes, enfermedades que durante los últimos meses motivaron constantes traslados a un hospital de Toluca para la realización de estudios médicos.
Su caso conmocionó al país en 2021, cuando las investigaciones por la desaparición de una mujer llevaron al descubrimiento de una fosa clandestina y de evidencias de múltiples crímenes en una vivienda de Atizapán de Zaragoza.
El hallazgo que destapó una escena de horror
Mendoza Celis fue detenido en mayo de 2021, luego de ser relacionado con la desaparición y asesinato de Reyna González Amador, quien había sido reportada como desaparecida semanas antes.
La investigación tomó un giro decisivo cuando el esposo de la víctima, un policía, realizó indagatorias por su cuenta y llegó hasta el domicilio de Mendoza Celis, donde encontró el cuerpo desmembrado de su esposa.
Tras obtener una orden de cateo, la Fiscalía del Estado de México localizó una fosa clandestina en el patio de la vivienda. En el lugar fueron recuperados más de 4 mil restos humanos que, después de los análisis periciales, fueron atribuidos a 19 personas: 17 mujeres, un hombre y un menor de edad.
Todas las víctimas contaban con reportes de desaparición.
Bitácoras, pertenencias y restos humanos
Durante las diligencias, las autoridades encontraron una bitácora en la que Mendoza Celis registraba información relacionada con sus víctimas, así como pertenencias de las mujeres asesinadas y grabaciones de sus crímenes.
En el refrigerador de la vivienda también fueron localizados restos de carne humana que, de acuerdo con las investigaciones, consumía regularmente. Este hallazgo dio origen al apodo de "Caníbal de Atizapán", con el que se le identificó públicamente tras su captura.
Pese a la gravedad de los hechos descubiertos, vecinos de la colonia Lomas de San Miguel lo describían como una persona tranquila. Incluso, Mendoza Celis había ocupado la presidencia del Consejo de Participación Ciudadana de la colonia, desde donde gestionaba apoyos para la comunidad.
Ocho sentencias, entre ellas prisión vitalicia
El proceso judicial contra Mendoza Celis derivó en ocho sentencias por feminicidio y desaparición. La primera fue dictada el 18 de marzo de 2022, cuando un juez del Poder Judicial del Estado de México lo condenó a prisión vitalicia por el feminicidio de Reyna González Amador.
Ese mismo año recibió una segunda sentencia de 55 años de prisión por el feminicidio y la desaparición de otra mujer.
En enero de 2023, fue condenado a 92 años de prisión por la muerte y desaparición de una mujer y un niño. Durante ese mismo año recibió cuatro sentencias adicionales.
La octava y última condena llegó el 11 de febrero de 2024, cuando se le impusieron otros 55 años de prisión por feminicidio y desaparición de una mujer.
Un caso que marcó a México
La magnitud del caso convirtió a Mendoza Celis en uno de los criminales más notorios del país. Su historia llegó incluso a la televisión, con una serie producida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación y transmitida por Televisa durante la gestión de Arturo Zaldívar al frente del Poder Judicial federal.
Con su muerte en prisión, concluye la vida de uno de los hombres cuyo caso exhibió la dimensión de la violencia contra las mujeres y las dificultades para esclarecer desapariciones en México. Detrás de las cifras y de las sentencias quedan las víctimas y sus familias, que durante años buscaron respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.