El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, afirmó que la decisión del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de solicitar nuevamente licencia temporal e indefinida confirma la gravedad de la crisis política que atraviesa la entidad y advirtió que una nueva separación del cargo no resuelve los señalamientos en su contra.
Rocha Moya retomó la gubernatura por apenas unas horas, luego de haber permanecido separado del cargo, y posteriormente presentó una nueva solicitud de licencia ante el Congreso de Sinaloa, en medio de cuestionamientos de la oposición, así como de integrantes de Morena y de otros actores del oficialismo.
"Una licencia no borra las acusaciones"
A través de un comunicado, Romero Herrera cuestionó los cambios de decisión del mandatario estatal y sostuvo que una nueva licencia no sustituye las investigaciones ni las acciones legales pendientes.
"Primero regresa como si nada hubiera ocurrido y ahora vuelve a pedir licencia, pero una licencia no borra las acusaciones ni sustituye a la justicia", afirmó el dirigente panista.
Romero Herrera reiteró que, desde Acción Nacional, se ha planteado que el camino que corresponde es iniciar un juicio político contra Rocha Moya y avanzar en la desaparición de poderes en Sinaloa.
PAN insiste en juicio político
El líder nacional del PAN aseguró que su partido ya había advertido sobre la intención del gobernador de regresar al cargo y recordó que la fuerza política ha promovido distintas acciones institucionales para que Rocha Moya responda por los señalamientos existentes en su contra.
A su juicio, la nueva solicitud de licencia no modifica el problema de fondo ni debe frenar los procedimientos que correspondan ante el Congreso y las instituciones de justicia.
Cuestiona postura de Morena
Jorge Romero también cuestionó la actuación de Morena y del gobierno federal luego de que distintas figuras del oficialismo se deslindaran públicamente de la decisión de Rocha Moya de regresar a la gubernatura.
Morena sostuvo que no fue consultado previamente sobre el retorno del mandatario y, posteriormente, diversos integrantes del oficialismo solicitaron públicamente a Rocha Moya reconsiderar su decisión.
Para el dirigente panista, estos hechos evidencian la dimensión de la crisis política en Sinaloa, pero insistió en que las diferencias al interior del oficialismo no deben sustituir la actuación de las instituciones.
Romero Herrera sostuvo que corresponde al Congreso y a las autoridades de justicia determinar el curso de las acciones pendientes y reiteró que, para Acción Nacional, la salida debe contemplar el juicio político contra Rubén Rocha Moya y avanzar en la desaparición de poderes en Sinaloa.
